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Comprender el origen para intervenir a tiempo

Cuando un niño presenta señales de alerta en su desarrollo como dificultades en el lenguaje, atención inestable, problemas de aprendizaje o alteraciones en la conducta, es natural que las familias busquen respuestas. En e-TherapyKids entendemos que esas respuestas deben ser claras, científicas y ajustadas a la realidad de cada niño.

Por eso aplicamos el modelo BPSConnect, un enfoque clínico integral que no solo observa lo que el niño hace, sino que indaga en por qué lo hace. Este modelo considera tres dimensiones fundamentales: biológica, psicológica y social. Dentro de la dimensión biológica, trabajamos con dos herramientas que, aunque distintas, se complementan de forma estratégica: el estudio genético y el test epigenético.

Ambos permiten obtener una visión profunda del perfil del niño, ayudando a orientar tanto el diagnóstico como las decisiones terapéuticas. A continuación, explicamos en qué consiste cada uno y por qué su combinación es una herramienta poderosa en el abordaje del neurodesarrollo.

Genética vs Epigenética: ¿qué son y en qué se diferencian?

En términos sencillos:

  • La genética estudia lo que heredamos. Nuestro ADN contiene instrucciones que se transmiten de padres a hijos y que pueden influir en cómo se desarrolla nuestro cerebro, nuestro sistema nervioso y nuestras habilidades cognitivas o sociales.
  • La epigenética, en cambio, analiza cómo esos genes se expresan o activan en función del entorno. Factores como la alimentación, el estrés oxidativo, la exposición a metales pesados o las carencias nutricionales pueden modificar el funcionamiento celular sin alterar la secuencia genética.

Cuadro comparativo: genética vs epigenética

Concepto Genética Epigenética
Definición Estudia el ADN y las variaciones heredadas. Estudia cómo el ambiente modifica la expresión de los genes.
Evaluación Identifica predisposición a enfermedades o trastornos. Mide el impacto del entorno en el estado celular actual.
Tipo de test Estudio genético Test epigenético
Objetivo principal Diagnóstico y planificación terapéutica. Prevención y optimización funcional.
Cambios en el tiempo Permanente: el ADN no cambia. Dinámico: se modifica con hábitos, nutrición y ambiente.
Utilidad clínica Información hereditaria y de riesgo genético. Información del estado funcional actual para intervención.

Estudio genético: entender la predisposición

El estudio genético analiza mediante una muestra de saliva la predisposición del niño a diversos trastornos del neurodesarrollo, como:

  • Trastorno del Espectro Autista (TEA)
  • Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
  • Trastornos específicos del lenguaje
  • Dislexia, discalculia y otras dificultades de aprendizaje

Este análisis permite detectar variaciones genéticas que afectan a la comunicación entre neuronas, el desarrollo sináptico, la regulación emocional y otros procesos clave.

¿Por qué es importante?

Porque permite anticiparse y actuar con mayor precisión, aportando una base sólida sobre la que personalizar las terapias. También es útil para descartar síndromes genéticos, detectar comorbilidades y entender patrones hereditarios.

Ejemplo clínico: un niño de 4 años con problemas de atención, hipersensibilidad al sonido y ecolalia. El estudio genético reveló alteraciones en genes implicados en la vía dopaminérgica, clave en la regulación de la atención. Esta información permitió diseñar un tratamiento neuropsicológico ajustado y evitar diagnósticos erróneos.

Estudios recientes (Rosti et al., 2020; Leblond et al., 2019) demuestran que conocer la predisposición genética puede acelerar el diagnóstico y reducir los tiempos de intervención.

Test epigenético: optimizar el entorno celular

El test epigenético, analiza más de 80 marcadores funcionales obtenidos a través de un escaneo de raíces del cabello. No requiere extracciones ni pruebas invasivas, y evalúa aspectos como:

  • Vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales
  • Metales pesados y toxinas
  • Radiación electromagnética
  • Estrés oxidativo
  • Equilibrio del microbioma intestinal

¿Por qué es relevante?

Porque muchos niños presentan selectividad alimentaria o alteraciones sensoriales que pueden derivar en carencias nutricionales. Estas carencias impactan en la atención, el comportamiento, el sueño o el estado emocional.

Ejemplo clínico: una niña de 6 años con dislexia y ansiedad. El test epigenético reveló niveles muy bajos de zinc y magnesio, y una sobrecarga de aluminio. Con intervención nutricional y ajustes ambientales, mejoró su concentración y regulación emocional en solo dos meses.

La literatura científica respalda estas asociaciones (Adams et al., 2011; Martino et al., 2020; Rossignol & Frye, 2014).

Dos herramientas, una visión integral: el protocolo biológico BPSConnect

En e-TherapyKids aplicamos el modelo BPSConnect, que considera tres dimensiones: biológica, psicológica y social. Dentro de la dimensión biológica, combinamos dos estudios esenciales:

  • Estudio genético (herramienta diagnóstica): identifica riesgos heredados, permite anticipar patrones clínicos y ajustar las estrategias de intervención.
  • Test epigenético (herramienta funcional y preventiva): detecta carencias o desequilibrios actuales que pueden estar interfiriendo en el desarrollo.

Esta integración nos aleja de protocolos generalistas. En lugar de adaptar al niño a la terapia, adaptamos la terapia al niño, comprendiendo sus características únicas y su entorno.

Un modelo clínico que diagnostica e interviene desde la raíz

El valor del protocolo BPSConnect es que no se limita a poner etiquetas diagnósticas, sino que busca las causas reales detrás de los síntomas. Cuando entendemos tanto la carga genética como el estado funcional actual del cuerpo, podemos actuar desde la raíz del problema.

Por ejemplo, ante un niño con síntomas de TDAH, si además de predisposición genética encontramos bajos niveles de hierro o alteraciones del microbioma intestinal, el tratamiento será más efectivo si empezamos por restablecer el equilibrio biológico.

La ciencia al servicio del desarrollo infantil

Cada niño merece una intervención individualizada, basada en evidencia y respetuosa con su historia y sus necesidades. La combinación del test epigenético y el estudio genético permite comprender qué está condicionando su desarrollo, cómo prevenir riesgos futuros y qué intervenciones pueden mejorar su bienestar hoy.

Este enfoque es el que nos diferencia como centro clínico y como equipo: acompañamos con precisión, rigor científico y humanidad.

Disponibilidad y solicitud

El pack diagnóstico combinado está disponible en nuestros centros de Barcelona o mediante valoraciones concertadas en otras zonas de Cataluña y España. Incluye:

  • Estudio genético completo de predisposición
  • Test epigenético con informe y plan de intervención
  • Valoración clínica por profesionales certificados en el modelo BPSConnect
  • Informe detallado con recomendaciones personalizadas

Plazas limitadas semanalmente. Solicita tu cita previa hoy mismo.

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Referencias

Moore LD, Le T, Fan G. DNA methylation and its basic function. Neuropsychopharmacology. 2013.

Loke YJ et al. The role of the microbiome and epigenetics in neurodevelopmental disorders. Epigenomics. 2021.

Adams JB et al. Nutritional and metabolic status of children with autism. J Altern Complement Med. 2011.

Martino D et al. Epigenetics and neurodevelopmental disorders. J Dev Behav Pediatr. 2020.

Rossignol DA, Frye RE. A review of research trends in physiological abnormalities in autism spectrum disorders. Mol Psychiatry. 2014.

Ingene Diagnostics. Informes clínicos 2022–2024.

Cell Wellbeing Ltd. Epigenetic Mapping System: Research and Validity Report, 2023.

e-TherapyKids. Protocolo clínico del modelo BPSConnect®, versión 2024.

Equipo Terapéutico BPSConnect.


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Altas Capacidades Vs Interacción Social

La identificación de las altas capacidades en niños puede variar según cada individuo y contexto, pero hay algunas señales comunes que podrían indicar la presencia de habilidades intelectuales superiores, en las que podemos destacar:

1. Desarrollo temprano: Logros o hitos del desarrollo tempranos, como aprender a caminar o hablar antes que otros niños de la misma edad.

2. Curiosidad y sed de conocimiento: Gran interés en aprender sobre una amplia gama de temas, haciendo preguntas inquisitivas y buscando respuestas más allá de lo que se espera para su edad.

3. Capacidad de atención: Capacidad para mantener la concentración durante períodos prolongados en actividades que les interesan, incluso a expensas de otras tareas o juegos.

4. Memoria excepcional: Capacidad para recordar detalles y retener información a largo plazo con facilidad.

5. Razonamiento avanzado: Capacidad para realizar conexiones complejas entre ideas, resolver problemas de manera inusualmente rápida o desarrollar soluciones creativas.

6. Vocabulario amplio: Uso de un lenguaje sofisticado y extenso, así como la capacidad de comunicarse con adultos y niños mayores de manera efectiva.

7. Intereses especializados: Enfoque intenso y apasionado en áreas específicas, como matemáticas, ciencia, música, arte o literatura, con un nivel de conocimiento que supera a otros niños de su edad.

8. Sensibilidad emocional: Mayor sensibilidad a los sentimientos propios y de los demás, así como una mayor preocupación por la justicia y la equidad.

9. Perfeccionismo: Tendencia a buscar la excelencia en sus tareas y frustrarse cuando no alcanzan sus propios estándares elevados.

10. Aburrimiento y desafío: Desinterés o aburrimiento en actividades escolares o tareas rutinarias que se consideran demasiado fáciles o repetitivas.

¿Por qué algunos niños con Altas Capacidades tienen dificultades en la interacción social?

Es posible que un niño con altas capacidades presente dificultades en el área de la interacción social. Aunque los niños con altas capacidades pueden tener habilidades intelectuales avanzadas, no necesariamente tienen un desarrollo equilibrado en todas las áreas, incluida la social.

Os explicamos algunas razones por las cuales un niño con altas capacidades pueden experimentar dificultades de interacción social:

1. Diferencias de intereses: El niño puede tener intereses muy específicos o intensos que pueden dificultar la conexión con otros niños de su misma edad que no comparten esos intereses.

2. Desarrollo asincrónico: Los niños con altas capacidades pueden tener un desarrollo asincrónico, lo que significa que su desarrollo intelectual puede estar muy por delante de su desarrollo emocional y social. Esto puede hacer que les resulte difícil relacionarse con sus pares en términos de intereses, habilidades sociales y madurez emocional.

3. Sensibilidad emocional: Algunos niños con altas capacidades pueden ser más sensibles emocionalmente, lo que puede llevar a una mayor vulnerabilidad a las críticas, la ansiedad social o la dificultad para comprender y manejar las interacciones sociales.

4. Dificultades de comunicación: Aunque un niño con altas capacidades puede tener un lenguaje avanzado, puede tener dificultades para adaptar su comunicación a la edad y nivel de desarrollo de sus compañeros, lo que puede dificultar la interacción fluida.

5. Falta de oportunidades de interacción social: Si el niño no tiene acceso regular a entornos sociales enriquecedores, como actividades extracurriculares o grupos de pares con intereses similares, puede tener menos oportunidades para practicar y desarrollar habilidades sociales.

Es importante destacar que las dificultades de interacción social no son una característica inherentemente asociada a las altas capacidades, pero pueden presentarse en algunos casos. Con un apoyo adecuado, como la orientación de profesionales o la participación en actividades que promuevan la interacción social, los niños con altas capacidades pueden aprender y mejorar sus habilidades sociales.

Os dejamos algunas pautas para trabajar el área social de los niños con altas capacidades

Proporcionar oportunidades para interactuar con otros niños de su edad: Puede ser beneficioso para el niño relacionarse con otros niños que compartan intereses similares o que también tengan altas capacidades intelectuales.

Fomentar habilidades sociales: Ayuda al niño a desarrollar habilidades de comunicación, resolución de conflictos, empatía y trabajo en equipo a través de actividades y juegos que promuevan la interacción social.

Apoyar el desarrollo emocional: Enséñale al niño a identificar y expresar sus emociones de manera saludable, y bríndale estrategias para lidiar con el estrés y la frustración.

Promover la inclusión: Fomenta un ambiente inclusivo y respetuoso en el que se valore la diversidad y se celebren las fortalezas individuales.

Ofrecer oportunidades extracurriculares: Busca actividades o grupos fuera del entorno escolar que permitan al niño explorar sus intereses y relacionarse con otros niños que compartan esos intereses.

Comunicación abierta con los tutores de aula: Mantén una comunicación regular con los maestros y profesionales de la educación para asegurarte de que las necesidades sociales y emocionales del niño se estén atendiendo adecuadamente tanto en casa como en la escuela.