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Artículos de divulgación e interés para las familias


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Cómo podéis desarrollar el lenguaje de vuestro hijo con instrucciones

Muchas madres y padres dan por sentado o no son conscientes de que dar instrucciones a sus hijos y en particular a los niños que se demoran en hablar, puede ayudarles a desarrollar sus habilidades lingüísticas. Los maestros y sus refuerzos también pueden utilizar estos consejos para desarrollar las habilidades lingüísticas de sus alumnos.

Estos son los dos tipos de instrucciones y las formas en que podéis darlas para aumentar el lenguaje de vuestro hijo:

  1. Instrucciones de rutina: instrucciones que fomentan el cumplimiento
  2. Instrucciones no rutinarias: instrucciones que hacen crecer el lenguaje de un niño

 

  1. Instrucciones de rutina

Estas instrucciones tratan principalmente sobre cosas de rutina.

Los ejemplos de estas instrucciones de rutina incluyen; pedirle a vuestro hijo que lleve su taza a la cocina después de que haya terminado de tomar su leche o zumo, o pedirle que consiga un vaso si pide agua, etc.

Este tipo de instrucciones requieren cumplimiento, ya que le enseñan a vuestro hijo lo que vosotros queréis que haga y cuándo queréis que lleve a cabo la tarea respectiva. Estas instrucciones son buenas para potenciar las habilidades auditivas.

Vuestro hijo puede realizar las instrucciones de rutina en piloto automático, ya que la instrucción suele ser simple y se trata de cosas de rutina, es decir, las cosas que necesitan o hacen todos los días, como pedir agua o llevar su taza a la cocina después de haber terminado de tomar su leche /agua / zumo. Y debido a que el piloto automático de su hijo puede seguir este tipo de instrucciones, no son las mejores para mejorar el vocabulario y desarrollar el lenguaje.

  1. Instrucciones no rutinarias

Las instrucciones no rutinarias son más beneficiosas y es más probable que permitan aumentar el lenguaje de vuestro hijo, y este es el tipo de modelo en el que debéis centraros.

Con este tipo de instrucción, vuestro hijo realmente tendrá que participar y procesar todo lo que vosotros digáis para que pueda lograr lo que se le ha pedido.

La forma de dar esta instrucción es dar instrucciones «complejas y de varios niveles» que obligarán a su hijo a comprender todos los aspectos de esa instrucción. Por ejemplo, puede pedirle a su hijo que “vaya al segundo cajón de su dormitorio y consiga sus gafas para leer”. Este, por supuesto, no debería ser el lugar habitual donde guarda sus gafas de lectura. Esta instrucción obligará a su hijo a participar para descubrir qué es «segundo» y «cajón».

Otro ejemplo de instrucción no rutinaria podría ser “ve a la cocina y tráeme la taza azul y amarilla”. La taza azul y amarilla no debe ser la taza que su hijo está acostumbrado a traerle cuando le pide que le traiga una taza. De esa manera, su hijo tendrá que comprometerse para averiguar qué tipo de taza está pidiendo.

Instrucciones no rutinarias para desarrollar el lenguaje de vuestros hijos

Las instrucciones no rutinarias presentan buenas oportunidades para descubrir los tipos de palabras con las que vuestro hijo no está familiarizado.

Cuando le da una instrucción a su hijo y descubre que no puede ejecutarla, es un buen indicio de que hay una palabra o palabras en particular en ese comando con las que su hijo no está familiarizado. Luego podéis comenzar a enseñar esta palabra o palabras y cuando las enseñe, puede volver a probar con una instrucción.

Por ejemplo, si le dice a su hijo, «consígueme el mando” que está debajo de la silla» y él le da el que está debajo de la mesa, entonces probablemente se verá obligado a racionalizar que tal vez su hijo no entienda la palabra » debajo». Luego puede comenzar a enseñar esta palabra dando múltiples ejemplos o múltiples modelos de la palabra «debajo». Puede apilar las palabras, una tras otra, crear niveles de instrucciones y hacer que un niño haga cosas en varios pasos. Puede tirar la palabra «debajo» por todas partes, para que la próxima vez que dé la instrucción, su hijo pueda seguirla.  

Y para finalizar

El problema que encontramos en la mayoría de los hogares es que están muy orientados a la rutina. Muchas veces nuestros especialistas preguntan a los padres que vienen al centro, ¿su hijo sigue las instrucciones? Dicen «sí» y pueden dar un ejemplo como, «oh sí, de hecho, cada vez que suena un teléfono, saben a quién dárselo». Y estoy pensando, “El teléfono que suena es su mensaje y tienen muy buena memoria visual, por lo que saben a quién dar el teléfono”.

Esto no puede contarse como una instrucción que realmente puede desarrollar habilidades lingüísticas. Es posible que los padres desconozcan que su hijo SI puede seguir instrucciones, pero es posible que no conozcan el vocabulario específico para las diversas cosas que se les pide que traigan en casa. Pensad … los padres pocas veces os desviáis de los guiones establecidos en lo que se refiere a las palabras pronunciadas , ¡la mayoría de los hogares carecen de vocabulario novedoso! 

Dar instrucciones o comandos es una forma muy poderosa de hacer que vuestro hijo desarrolle habilidades lingüísticas. Por favor, comenzad y contadnos cómo va y escríbenos sobre cómo os va, una vez que hayaís leído este artículo.

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PREMATURIDAD Y DESARROLLO MOTOR

Un bebé prematuro es aquel que ha nacido antes de las 27 semanas de gestación y/o con un peso inferior a los 2500 gramos y se clasifican en tres tipos según las semanas de gestación:

–          Prematuros moderados a tardíos (de 27 a 32 semanas de gestación)

–          Muy prematuros (entre 32 y 28 semanas de gestación)

–          Prematuros extremos (inferior a 28 semanas de gestación)

Nacer prematuro implica que todos los sistemas y órganos del cuerpo se encuentran inmaduros y esto conlleva un riesgo más elevado de mortalidad, de padecer enfermedades asociadas o de desarrollar algún tipo de discapacidad.

Normalmente, a menor edad gestacional (semanas de embarazo con las que ha nacido el niño), mayor probabilidad de desarrollar complicaciones y trastornos importantes que requieran de cuidados médicos especiales.

Los niños prematuros pueden presentar trastornos graves que generalmente se diagnostican durante los dos primeros años de vida, como la parálisis cerebral, la discapacidad intelectual, la ceguera o la sordera. Asimismo, pueden desarrollar trastornos más leves como discapacidades de aprendizaje y problemas de conducta que se pueden manifestar durante toda la fase de crecimiento.

No obstante, el desarrollo de cada niño es único y la evolución que tenga durante los primeros meses será importante para establecer un pronóstico.

Edad cronológica y edad corregida

Es importante destacar que el desarrollo de un niño prematuro, en la mayoría de los casos, no será igual que el desarrollo típico de un niño nacido a término. Es por eso, que con los bebés prematuros se utiliza la edad corregida:

–          Edad corregida: es la edad que tendría el niño si hubiese nacido a las 40 semanas de gestación.

–          Edad cronológica: es la edad que tiene el niño desde el nacimiento, sin tener en cuenta la edad gestacional al nacer.

Para determinar pautas de desarrollo y crecimiento, especialmente hasta los dos años de vida del niño, se hace referencia a la edad corregida.

Desarrollo motor típico en niños nacidos a término:

Determinar un patrón de desarrollo motor normal o estándar es complejo, ya que el desarrollo de cada niño no es idéntico, pero se han detectado unas etapas comunes en la mayoría de niños con desarrollo motor típico:

–          Control de cabeza: 2-3 meses

–          Inicio de la manipulación: 3 meses

–          Inicio de sedestación (sentarse): 7-9 meses

–          Volteo: 6-8 meses

–          Inicia posición de gatas: 8 meses

–          Gateo: 9-11 meses

–          Caminar: 12-18 meses

–          Autonomía motriz y funcional: 18 meses

 Desarrollo motor en un niño prematuro

Los niños prematuros que no han sufrido ningún tipo de alteración adicional (parálisis cerebral, trastornos sensoriales, discapacidad intelectual, etc.), es frecuente que logren un desarrollo motor adecuado, aunque a un ritmo más lento, necesitando más tiempo para conseguir los hitos motores a pesar de tener en consideración la edad corregida.

Esto no significa que tengan algún problema de base, solo que tardan más de lo esperado normalmente en dominar esa habilidad motora. No obstante, cuando cierta habilidad no se adquiere dentro de ese periodo de tiempo o se adquiere con grandes dificultades, se puede sospechar de un retraso motor.

Signos de alerta Para detectar si el desarrollo es adecuado, es importante tener en cuenta los siguientes indicadores:

3 meses –          No fija mirada ni sigue objetos en movimiento

–          Tiene dificultad para levantar la cabeza en posición boca abajo o en vertical

–          Piernas rígidas con poco o sin movimiento

–          Tiene las manos siempre cerradas y con el pulgar dentro los dedos

 

  

6 meses

–          No inicia el volteo hacia los dos lados

–          No retiene objetos que se le ponen en la mano

–          Está muy pasivo

9 meses –          No se aguanta sentado sin apoyo

–          Solo usa una parte del cuerpo para moverse

–          No se arrastra

–          No se pasa manipula objetos

  

12 meses

–          No gatea

–          No se pone de pie cogido a un mueble u objeto

–          No se sienta solo sin ayuda

 18 meses –          No camina solo

–          No se pone de pie sin ayuda

–          No realiza la pinza con los dedos

 24 meses –          Falta de fluidez, torpeza y desequilibrio al caminar

–          No se levanta del suelo sin ayuda

Estos ítems son tan solo una guía y pueden tener una o diferentes causas. Para especificar cualquier alteración o retraso motor, es imprescindible consultar al profesional especializado, ya que son las personas capacitadas para realizar una valoración más extensa y reconocer si el niño presenta un retraso motor en su desarrollo.

¿Cómo interviene la fisioterapia pediátrica en el desarrollo de los niños prematuros?

La fisioterapia pediátrica se centra en asesorar, prevenir y/u ofrecer tratamiento a aquellos niños que pueden presentar un retraso en el desarrollo u otras enfermedades o alteraciones. En el caso de niños prematuros, es importante detectar e intervenir de manera temprana si presentan signos de alarma en su desarrollo. De esta manera, se pretenden minimizar o resolver los trastornos que puedan aparecer y prevenir futuras complicaciones.

También es importante acompañar y enseñar a la familia, resolver sus dudas y dar estrategias, ya que son quienes pasan más tiempo con el bebé y pueden aplicar los objetivos terapéuticos y favorecer su desarrollo.

La mejor manera de estimular al bebé será jugando, aportando nuevas experiencias, potenciando así su aprendizaje y la adquisición progresiva de sus capacidades. Es importante que se favorezca su autonomía a medida que va creciendo para que pueda descubrir su entorno.

Finalmente, remarcar que el desarrollo y la evolución de cada niño es único. Ante cualquier sospecha o signo de alarma, es necesario realizar una evaluación y valoración por parte del equipo de profesionales correspondiente para determinar si el niño presenta algún tipo de problema en su desarrollo.

Tienes dudas y quieres hablar con un especialista no dudes en escribirnos.


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El lenguaje en el Autismo

Uno de los rasgos más importantes del niño autista son las dificultades relacionadas con el lenguaje, ya que pueden suponer una ausencia total del habla o un parloteo del todo ininteligible.  Pero que un niño no hable, no significa que no se comunique.  Sabemos que existe un fuerte componente sensorial implicado en la dificultad de las personas con autismo para desarrollar un modelo de comunicación bidireccional y funcional. Estos factores relacionados con los desórdenes sensoriales, impactan fuertemente en la adquisición del lenguaje sobre todo en el caso de los niños, en el desarrollo intelectual, en la conducta y en la interacción social.

Es importante desarrollar y estimular la simbolización, ya que si el niño no accede a la simbolización; la creación del vínculo social y el desarrollo del trabajo educativo se verán afectados y ser casi imposible que se lleve a cabo con efectividad.

El trabajo con los niños autistas no está en el de imponer o hacer que se parezca a otro. Sino a acompañarlo, ya que su lenguaje ya dota de significado lo que necesitan es ayuda en cuanto a un orden, sistemas, estrategias y garantías. Necesitan construir una estabilidad y una organización que los planifique.  Dentro de esta organización, tenemos que tener en cuenta que los niños con TEA con sensibles y frágiles a los cambios bruscos e inesperados. Tenemos que crear un clima que contemple las necesidades del niño y facilite la anticipación de las propuestas y actividades.

Uno de los enfoques que tiene que coger la intervención es la de ensanchar las posibilidades de la comunicación, facilitando el descubrimiento u el uso de los diferentes lenguajes tales como; corporal, verbal, musical, plástico e iconográfico. Los niños con TEA en general tienden a tener más desarrollado el lenguaje visual y musical son dos componentes muy fuertes que pueden facilitar su desarrollo.

Es importante saber que no podemos estimular el lenguaje oral de igual manera en cada persona sino que será importante conocer los gustos, las habilidades y partir de aquí crear una programación individualizada y personalizada.

¿Existe una edad límite para que desarrolle el lenguaje verbal en el autismo?

No hay una edad límite para que el niño no llegue a hablar, ya que algunos estudios postulaban que a partir de los 6 años si no se había desarrollado el lenguaje este ya no florecería, a día de hoy esto sabemos que no es cierto. Podemos decir que en una edad más temprana, el cerebro tiene más plasticidad para poder aprender, hacer asociaciones, en definitiva un desarrollo más rápido. Esto quiere decir, que   partir de cierta edad puede haber más dificultades para los aprendizajes, pero no es imposible. Este hecho se sostiene a que cualquier persona puede aprender una lengua a cualquier edad; se podrá ver más limitado, pero no por ello menos funcional.

 

¿Cómo podemos fomentar la comunicación en niños con TEA?

Se usa el apoyo visual como forma de que el niño integre la información para poder asociarla a los aspectos sonoros de la palabra. Mostramos una imagen (perro) y reforzamos verbalmente. A medida que el niño aprende, se va extendiendo el número de palabras que se asocian a imágenes, hasta que llega un momento que el niño no requiere de la imagen y comprende perfectamente lo que se le dice. Incluso a generalizar.

Una vez el niño llega a los 6 años, aproximadamente, lo normal es iniciar el proceso de aprendizaje de la lectoescritura, que será un gran reforzador del lenguaje, ya que a medida que la comprensión lectora del niño aumenta, aumenta también su comprensión del lenguaje oral.

Algunas estrategias:

  • Anticipar toda la información necesaria, antes de realizar cualquier actividad.
  • Utilizar juegos de rol, para fomentar el tiempo de espera y el turno.
  • Disminuir el uso de las ecolalias (frases y sonidos de forma involuntaria), redirigirlas y darles un sentido funcional y comunicativo.
  • Tarjetas con fotografías de temas de agrado del niño o niña para poder desarrollar el léxico (palabras) y, a partir de aquí, ir construyendo frases.
  • Trabajar con tarjeta de temporalidad para crear diálogos y conversaciones. Hacer uso de secuencias temporales.
  • El ordenador, ya que es un recurso de agrado para la mayoría de niños, nos permitirá hacer actividades como jugar con el sintetizador de voz: el ordenador irá escribiendo y reproduciendo lo que el niño va diciendo, así recibe un feedback positivo.
  • Uso de un comunicador (SAAC). son formas de expresión distintas al lenguaje hablado, que tienen como objetivo aumentar (aumentativos) y/o compensar (alternativos) las dificultades de comunicación.

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👉Cómo hacer un seguimiento semanal de los hábitos y rutinas de niños de 5 a 9 años y que se sientan contentos por sus logros.

Descárgate la cartelera de Hábitos y Rutinas diarias y la cartelera motivadora, en el siguiente Cartelera Imprimible de Hábitos y rutinas diarias 5-9 años imprímela y la plastifica.🖨️ Puedes imprimirla en formato A3.

Pautas para hacer un seguimiento semanal de los hábitos y rutinas de los más pequeños de la casa; como motivarles y como celebrar sus logros.

1️⃣ Presentamos la cartelera de hábitos y rutinas diarias. Les explicamos todas las rutinas de cada día y le decimos que al final de la semana obtendremos un premio. El niño escogerá el premio de la semana o lo diseñará con sus padres.

PUEDE RECOMPENSAR A SUS HIJOS CON BUENAS EXPERIENCIAS. ESTO LES AYUDARÁ A APRENDER QUE LA FELICIDAD RADICA EN ENRIQUECER LAS EXPERIENCIAS MÁS QUE LAS POSESIONES MATERIALES. Un buen ejemplo de premio es invitar a un amigo a merendar una tarde del fin de semana o hacer una excursión a la montaña y jugar al pilla pilla.

En el material hay fichas para recortar con frases motivadoras y ejemplos de premios.

2️⃣ Le explicaremos que antes de ir a dormir comprobaremos cuántas de las tareas realizaron a los largo del día.

3️⃣ Revisamos la lista; marcamos las rutinas realizadas durante el día y contamos para saber si hemos realizado por lo menos 13 o 14 rutinas, de un total de 14.

4️⃣ Si el niño ha conseguido 13 o 14 colocamos una ❎ en la cara contenta. (Hoja de motivación) 👉   Cartelera Imprimible de Hábitos y rutinas diarias 3-6 años (1)

5️⃣ Si el niño ha conseguido entre 9 y 13 colocamos ❎ en la cara regular y le diremos mañana lo haremos mejor, le damos un abrazo y un beso. (Hoja de motivación)

6️⃣ Si el niño ha conseguido menos de nueve colocamos ❎ en la cara triste y le diremos mañana lo haremos mejor. Explicamos nuevamente la importancia de las rutinas y los premios del fin de semana, le damos un abrazo y un beso. (Hoja de motivación)

7️⃣ El día viernes por la tarde revisaremos la hoja de motivación y veremos cuántas caras verdes y amarillas encontramos. Si tenemos por lo menos 3/5 la primera semana y 4/5 segunda semana. El niño puede tener el premio, pero haciendo énfasis que a partir de la tercera semana será importante conseguir cinco caras verdes, para obtener los premios.

En caso de que el niño/a no cumple los objetivos la primera semana y tiene solo una o dos caras contentas, hablaremos con él o ella y le explicaremos porque no obtendrá el premio. Pero sin embargo haremos algo especial por su esfuerzo. Es importante abrazarle, besarle después de la explicación y demostrarle que no estáis enfadados.

Es importante hacer énfasis durante el fin de semana sobre la importancia de seguir la cartelera de los hábitos y rutinas diarias. Abrazarle, besarle y demostrarle cariño es muy importante, al igual que hacer énfasis en que le ayudaréis a conseguir el objetivo la semana siguiente.

Esta cartelera la puedes usar durante uno o dos trimestre, de esta forma los niños interiorizan las rutinas diarias y se hacen más independientes. Pasado el trimestre o semestre la puedes eliminar porque ya no la necesitaran.

Es importante explicarles que la cambias o la retiras porque se están haciendo mayores y más responsables y están muy contentos por ese gran avance.

LAS HÁBITOS Y LAS RUTINAS DIARIAS AYUDAN A LOS PADRES Y A LAS FAMILIAS A TENER MÁS TIEMPO PARA COMPARTIR CON LOS NIÑOS, LA PAREJA, EL TRABAJO Y LOS AMIGOS; AYUDAN A PREVENIR ESTADOS DE ANSIEDAD Y ESTRÉS INFANTIL; PERMITE A LOS PADRES DISFRUTAR TIEMPO DE CALIDAD Y A DISFRUTAR DE LOS PEQUEÑOS MOMENTOS.


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La llegada de un hijo es uno de los momentos más maravillosos e inolvidables que experimentan las mujeres y hombres cuando son padres. Sin embargo la llegada del nuevo miembro de la puede generar momentos de ansiedad.

La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo al estrés. Es un sentimiento de miedo o aprensión por lo que está por venir. Una entrevista de trabajo, dar un discurso, o la llegada de un hijo, por ejemplo.

Cuando los padres tienen un hijo con un retraso en el desarrollo y no saben cuál es la causa del retraso, por falta de un diagnóstico; o está diagnosticado con una enfermedad o un trastorno que puede traer consigo una discapacidad; muchos de estos padres con el tiempo desarrollan trastornos de ansiedad o episodios recurrentes de ansiedad parental.

En algunos casos si los sentimientos de ansiedad son extremos; duran más de seis meses y están interfiriendo con su vida, es posible que que se convierta en un trastorno de ansiedad.

Algunos signos un trastorno de ansiedad se manifiestan con:

  • inquietud y una sensación de estar «al límite»
  • sentimientos incontrolables de preocupación
  • mayor irritabilidad
  • dificultades de concentración
  • dificultades para dormir, como problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido
  • ingesta excesiva de alimentos hiper calóricos y fuera de horarios habituales de comida.

Un trastorno de ansiedad puede interrumpir el desarrollo normal de las actividades de la vida diaria como el trabajo, la relación de pareja, las relaciones sociales y la relación con los hijos. En ocasiones la propia ansiedad de los padres es traspasada a sus propios hijos.

Lo que plantea una pregunta ¿buscan ayuda terapéutica los padres cuando se enfrentan a situaciones que generan ansiedad parental? ¿Será que los padres no están al tanto de que su propia ansiedad puede verse reflejada en sus hijos? ¿puede que el cansancio, culpa y falta de apoyo rompan la relación de pareja o la relación familiar?

Muchos padres se sienten culpables por las patologías de sus hijos y ansiosos por la incertidumbre del qué pasará, el qué dirán y cómo se presentará el futuro. Además existe la tendencia social de estigmatizarlos como culpables del autismo, de los trastornos alimentarios, de los retrasos mentales; por nombrar algunos ejemplos.

Lo cierto es que los padres no son culpables de las enfermedades o retrasos de sus hijos, simplemente ha pasado y deben aprender a vivir con ello.

La ansiedad viaja en las familias que tienen hijos con una discapacidad una enfermedad o un trastorno y cuando decimos que “la ansiedad viaja en las familias, es porque es contagiosa: de cónyuge a cónyuge, de hijo a padre, y especialmente de padre a hijo». Más de la mitad de los niños que viven con un padre ansioso terminan cumpliendo con los criterios de un trastorno de ansiedad.

Por esta razón, es muy importante cuidar la salud mental de los padres y recomendamos acudir a un profesional para que les ayude a mitigar los estados de ansiedad ante situaciones miedo o incertidumbre.

¿Has sufrido una crisis de ansiedad al enterarte que tu hijo tiene una enfermedad, un trastorno o un retraso del desarrollo?

¿Has recibido ayuda terapéutica para mitigar los estados de ansiedad parental?

Si no has recibido ayuda, búscala. Consulta con un profesional… No dejes que la ansiedad interfiera en tu vida diaria.

Y nuestro consejo es: Cuida tu salud mental, para cuidar la salud de tu hijo…

 

Yarubay Rebeca Linares Castellanos

Socióloga