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Hackatón BPSConnect: ciencia, familias y profesionales unidos para mejorar la intervención en el neurodesarrollo infantil

Barcelona, noviembre de 2025.
El modelo BPSConnect, creado por Rebeca Linares y validado científicamente en las clínicas de e-TherapyKids, lanza una convocatoria única: el primer Hackatón BPSConnect, un encuentro colaborativo que une a familias, profesionales de la salud y de la educación con un propósito común —detectar señales de alarma biopsicosociales y mejorar la intervención terapéutica en niños diagnosticados o con signos de alarma de autismo.

¿Qué es el Hackatón BPSConnect? 

El Hackatón BPSConnect es una experiencia científica y humana basada en la colaboración multidisciplinar. Su objetivo es identificar correlaciones entre las dimensiones biológica, psicológica y social del desarrollo infantil, aportando una visión integral que permita diseñar intervenciones más efectivas y basadas en evidencia.

Durante el evento, se aplicará el modelo BPSConnect, una metodología que integra estas tres dimensiones para evaluar de forma funcional el desarrollo del niño, generando un diagnóstico más preciso y global.

Participación de las familias 

Las familias participantes recibirán una valoración gratuita basada en el modelo BPSConnect.
Cada evaluación incluirá la entrega de un informe personalizado, elaborado por profesionales especializados en neurodesarrollo, psicología y fisioterapia pediátrica.

Todo el proceso cumplirá con los más altos estándares de confidencialidad y protección de datos, y los resultados se utilizarán con fines exclusivamente científicos e investigativos.

Formación gratuita para profesionales 

El hackatón también está abierto a profesionales de la salud y de la educación, quienes podrán acceder a una formación gratuita y certificada de cuatro horas sobre el nivel básico del modelo BPSConnect.
Tras la formación, se seleccionarán 12 profesionales, de los cuales 6 participarán activamente en la valoración de familias y el análisis de resultados.

Cada profesional evaluará a cinco familias, y posteriormente se integrará en un grupo de trabajo clínico para discutir las conclusiones y correlaciones encontradas durante el evento.

Fechas clave 

📅 Lunes 17 de noviembre: Formación profesional gratuita (10:00–14:00)
📅 Viernes 21 de noviembre: Hackatón BPSConnect

👨‍👩‍👧‍👦 Donde:

Calle Clos de Sant Francesc 5, 08034 y Passeig de la Bonanova 94BIS Local 1

  • Valoraciones con familias: 9:00–13:00

  • Análisis y discusión de resultados: 14:30–17:00

👨‍👩‍👧‍👦 Cupos disponibles:

  • 60 familias con niños diagnosticados o con signos de alarma de autismo (sin comorbilidades).

  • 12 profesionales de la salud o la educación.

Una apuesta por la innovación científica 

El Hackatón BPSConnect promueve una nueva forma de investigación colaborativa, integrando la práctica clínica con el análisis científico.
Esta metodología fomenta la interdisciplinariedad entre médicos, psicólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y educadores, colocando a la familia en el centro del proceso de comprensión del neurodesarrollo.

“Este hackatón no es solo un evento científico, sino un espacio donde la ciencia se une con la experiencia humana. Buscamos comprender el origen multifactorial del desarrollo infantil y ofrecer intervenciones más efectivas, humanas y basadas en evidencia.”
Rebeca Linares, fundadora de e-TherapyKids y creadora del modelo BPSConnect.

Convocatoria abierta: cómo participar 

  • Las familias interesadas deberán completar el formulario de participación disponible al final

  • Los profesionales pueden inscribirse para acceder a la formación certificada gratuita y optar a participar en la jornada de valoración.

📍 Lugar: Barcelona
📅 Fechas: 17 y 21 de noviembre de 2025
👩‍💼 Dirección científica: Rebeca Linares
🏢 Organizan: BPSConnect & e-TherapyKids

El Hackatón BPSConnect representa una apuesta clara por la innovación científica aplicada al neurodesarrollo, y consolida a e-TherapyKids como un referente en investigación, diagnóstico y acompañamiento integral.

Esta iniciativa reafirma un compromiso: unir ciencia, clínica y familia para seguir transformando la atención temprana desde la evidencia.

BPSConnect — Detectar. Comprender. Transformar.

Para Participar cumplimenta el formulario: Clica Aquí


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Hoy os vengo a contar la segunda historia real, que me impactó profundamente. Cuando pregunté a su marido por ella, me dijo con cara de pesar, «No esta bien». Lo que me llevo llamarla para ofrecer nuestra ayuda institucional y apoyo como madre, ya que esta mami ha dado apoyo emocional a otras madres del centro cuando lo han necesitado, y hoy doy voz a su historia.

Ella es trabajadora social, acostumbrada a acompañar a familias vulnerables. Nunca imaginó que un día sería ella quien necesitaría apoyo.

Es madre de dos gemelos grandes prematuros, ambos con problemas de desarrollo derivados de complicaciones al nacer. Desde entonces, su vida se ha convertido en una carrera de fondo: hospitales, terapias, especialistas, informes, reclamaciones.

Y siempre las mismas frases:

“Mami, no te obsesiones.”

“Mami, no te preocupes, todo está bien.”

“Mami, tranquila, cada niño tiene su ritmo.”

¿Os sentís identificadas?, pues yo si…

Ella sabía que algo no iba bien. Su intuición de madre fue más precisa que cualquier informe. Insistió, reclamó, se plantó. Un año después, las pruebas  objetivas  confirmaron lo que venía advirtiendo: había causas médicas biológicas que explicaban los retrasos.

Gracias a su perseverancia, sus hijos han avanzado enormemente. Uno de ellos, incluso, está cerca del alta terapéutica. Pero el coste ha sido altísimo.

Esta madre ha aparcado su profesión, su tiempo y su salud.

Hoy sufre dolor físico, insomnio y una posible fibromialgia.

Los médicos no encuentran la causa, pero la ciencia sí la explica: el estrés crónico sostenido en el tiempo afecta al sistema inmunológico, endocrino y emocional.

El cuerpo grita lo que el sistema calla.

Y aquí surge la gran pregunta:

¿Quién cuida de las madres que cuidan?

¿Por qué el acompañamiento psicológico no es una prioridad en los protocolos de atención a las familias con hijos con necesidades especiales?

El modelo sanitario y educativo no puede seguir ignorando la salud mental materna. Sin madres sanas emocionalmente, no hay niños que florezcan.

Esta historia también me atraviesa. Como madre de un hijo con parálisis cerebral y otro con TDAH, sé lo que es vivir en modo supervivencia, sin descanso, con el alma agotada.

He sentido ese peso que te quita el aire y ese miedo de que tu cuerpo vuelva a decir “basta”.

Por eso hablo, por eso escribo, por eso existimos como equipo.

En e-TherapyKids entendemos que cuidar al niño es cuidar también al adulto que lo sostiene. Por eso nace PARENTAPSIA: un espacio para acompañar emocionalmente a los padres, prevenir el desgaste y recuperar la energía vital que tanto merecen.

Las madres sostienen el mundo. Pero no deberían hacerlo solas ni a costa de su salud.

El bienestar de los niños empieza por la salud emocional de sus madres y padres.

Si estás viviendo una situación similar, recuerda: no estás sola. Estamos contigo.

Si quieres que alzar tu voz y ser escuchada, escríbenos y te daremos voz.

Rebeca Linares Castellanos

Una madre más… Y CEO de e-TherapyKids -BPSConnect


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Ayer, estuve por la tarde  acompañando a Angels en recepción, porque me gusta escuchar a los padres y recibir a los niños que vienen hacer terapias. Mientras recibíamos a las familias,  escuché dos historias que reflejan el cansancio de miles de madres en España. Historias de lucha, de amor incondicional y de una enorme frustración ante un sistema que parece haber olvidado el verdadero sentido del “ESTADO DEL BIENESTAR”.

Estas historias son la razón de estos post, darle voz a estas madres, apoyarles y acompañarles moral e institucionalmente, no mirar al otro lado, es estar con ellas en primera persona..

La primera madre, a la espera de que su adolescente acabara la terapia, con el rostro cansado, nos contó las diferentes situaciones que estaba viviendo con su hijo en el colegio, a lo que decidí escuchar atentamente y prestar mi apoyo desde la parte que me corresponde; CEO de e-therapykids y madre que empatiza, por haber vivido quizás una historia similar con uno de mis hijos..

Su hijo adolescente, de 14 años, tiene diagnóstico de TEA, TDL y TDAH. Tres siglas que en papel deberían significar comprensión, apoyo y acompañamiento. Pero en su colegio solo han sido motivo de etiquetas:

“Es un borde, un desadaptado, un vago. No tiene ningún problema”, le repiten los profesores.

Su plan de adaptación curricular ocupa una sola página. Una página que no se cumple.

Esta madre acudió al EAP, el organismo público que debería velar por los derechos de los estudiantes con necesidades educativas especiales. Allí le dijeron que la psicopedagoga encargada estaba de baja y que tendría que esperar a su regreso, porque de momento no había una sustituta y que si no estaba de acuerdo recurriera a un organismo superior que no recuerdo el nombre, para hablar…

Mientras tanto, su hijo sufre, se desmotiva, no quiere ir a clase. Ella se desespera, se siente impotente y sufre ataques de ansiedad. Nadie sustituye a la profesional de baja, pero ¿quién sustituye la salud emocional de una madre que se desborda cada noche?

Este caso no es una excepción. Es el reflejo de un sistema educativo inoperante, burocratizado y deshumanizado, donde la falta de recursos y la indiferencia institucional vulneran los derechos más básicos de los niños y adolescentes con necesidades especiales.

¿Dónde queda el acompañamiento emocional a las familias? ¿Por qué seguimos limitando y etiquetando a los estudiantes en lugar de comprender sus particularidades?

El modelo actual falla no solo en la atención al niño, sino también en la prevención del colapso familiar. El “estado del bienestar” se convierte en una ironía cuando las bajas no se cubren, las respuestas no llegan y las madres enferman por desesperación.

Ayer, al escuchar a esta madre, me vi reflejada. Hace cuatro años yo también fui ella, cuando me recomendaron que mi hijo mayor no hiciera el bachillerato porque no tenias las capacidades y competencias necesarias para cursar el bachillerato, a pesar de haber acabado la ESO sin ningún suspenso. Solo vieron que tenía parálisis cerebral espática, no su capacidad, tenacidad, constancia y deseo de ir a la universidad. Hoy mi hijo estudia segundo año de la carrera de derecho en la Universidad de Barcelona. Quien lo diría, pensarán muchos maestros…

He vivido la desesperación de buscar atención para mi hijo y toparme con la ineficacia de un sistema saturado. Por eso nació la Asociación Pequitos en 2013 y más tarde e-TherapyKids en 2022: porque ningún niño ni familia debería vivir este calvario.

Porque detrás de cada diagnóstico hay una historia humana, un entorno que sufre, unos padres que se esfuerzan y una sociedad que muchas veces no quiere mirar.

El dolor de estas madres es el mismo que me impulsó a desarrollar el modelo BPSConnect, un enfoque que entiende al niño desde sus tres dimensiones: biológica, psicológica y social. Porque los problemas de un niño no se resuelven en aislamiento, se abordan con una mirada integral y con humanidad.

Hoy levanto la voz por todas esas madres que están cansadas de pedir ayuda.

Por las que siguen esperando una respuesta que nunca llega.

Por las que se acuestan pensando que quizás mañana su hijo será comprendido.

Por eso nació e-TherapyKids y ahora nace Parentapsia, porque ningún padre o madre debería sentirse solo en este camino, y mi deber como madre es dar voz a todas las madres y padres que acuden a nuestros centros y buscan ayuda.

Si estás pasando por una situación similar, no estás sola. En e-TherapyKids y Parentapsia trabajamos contigo desde la evidencia, el acompañamiento y la humanidad.

Mañana daré voz a la segunda historia que me conmovió profundamente, al sentirme identificada

Rebeca Linares Castellanos

Una madre más y CEO de e-TherapyKids


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Y cómo no morir en el intento

Por Rebeca Linares
Socióloga, madre y CEO de e-TherapyKids

Hay preguntas que no te dejan dormir. No porque no tengan respuesta, sino porque sabes que la respuesta puede cambiarlo todo.

¿Mi hijo no puede… o simplemente no quiere?

Como madre de un niño con discapacidad, esa pregunta ha sido un ruido de fondo constante. Y como socióloga, sé que no es solo una duda individual: es una experiencia compartida por miles de familias que viven en la intersección entre lo esperado y lo posible, entre lo clínico y lo cotidiano.

Vivimos en una sociedad que valora el rendimiento, la autonomía y la respuesta rápida. Pero, ¿qué ocurre cuando un niño no responde a esa lógica? ¿Qué pasa cuando no encaja en las normas invisibles del “debería poder”?

La importancia de la pregunta

No poder no es lo mismo que no querer.

Confundirlos puede llevar a intervenciones inadecuadas, a rupturas vinculares, a exigencias injustas o a renuncias anticipadas. Esta duda, lejos de ser trivial, es estructural: define la calidad del vínculo, el tipo de respuesta que ofrecemos como adultos y el modelo educativo o terapéutico que implementamos.

Como señaló el sociólogo Erving Goffman, “la desviación no está en el individuo, sino en el modo en que la sociedad interpreta sus acciones”. En otras palabras, si interpretamos mal el comportamiento del niño, es probable que actuemos también de forma disfuncional.

Señales clínicas y comportamentales para diferenciar

Indicadores de que tu hijo puede estar enfrentando una limitación real («no puede»):

  • Muestra ansiedad o evasión intensa ante tareas repetidas.

  • Se bloquea ante situaciones nuevas o transiciones, incluso con ayuda.

  • Tiene dificultades de procesamiento (lenguaje, coordinación, memoria de trabajo).

  • Posee un diagnóstico que justifica la conducta (TEA, TDAH, dislexia, dispraxia, etc.).

  • El esfuerzo cognitivo o emocional requerido excede su madurez evolutiva.

Indicadores de que puede tratarse de una oposición voluntaria («no quiere»):

  • Entiende lo que se espera y ha realizado la tarea antes.

  • La negativa aparece como estrategia de control (para llamar la atención o evitar algo).

  • Reacciona de manera desafiante, sin señales de angustia o bloqueo.

  • Cambia de actitud si se introducen reforzadores positivos o consecuencias claras.

Criterio clave: cuando el niño no puede, la reacción es de ansiedad; cuando no quiere, la reacción es de poder.

Un enfoque más allá de la conducta: el modelo bio-psico-social

En e-TherapyKids aplicamos el modelo BPSConnect, que articula tres dimensiones esenciales para comprender cualquier conducta:

  • Biológica: desarrollo neurológico, niveles de alerta sensorial, patrones de sueño, alimentación y función ejecutiva.

  • Psicológica: percepción de autoeficacia, estilo de apego, experiencias tempranas, manejo de frustración y lenguaje interno.

  • Social: estilo de crianza, calidad del vínculo, demandas del entorno, contexto escolar, normas familiares.

Este enfoque nos permite dejar de juzgar la conducta como un acto aislado y empezar a leerla como síntoma de un sistema que necesita apoyo, regulación y comprensión.

Cuando la sociedad espera más de lo que el niño puede dar

En sociedades centradas en el mérito, el autocontrol y la productividad, la discapacidad infantil representa una ruptura de expectativas. Muchas veces, la madre o el padre se sienten responsables de “hacer que funcione”, lo que intensifica la autoexigencia, la culpa y la sobreintervención.

En palabras de Viktor Frankl, “cuando ya no podemos cambiar una situación, estamos desafiados a cambiarnos a nosotros mismos”.

Cambiar la mirada sobre nuestro hijo no es claudicar, es evolucionar. Entender que no todo se trata de obedecer o rendir, sino de poder construir juntos una forma digna de estar en el mundo, dentro de sus posibilidades reales.

Estrategias para no perder la paciencia (ni el vínculo)

Criar a un niño con necesidades especiales es emocionalmente demandante. Por eso es vital contar con estrategias que protejan también el bienestar de los padres.

Recomendaciones validadas:

  • Tiempo fuera emocional para el adulto: alejarse brevemente antes de intervenir si sentimos que vamos a estallar.

  • Uso de lenguaje descriptivo: “Veo que te cuesta ponerte los zapatos” en lugar de “Siempre haces lo mismo”.

  • Anticipación estructurada: utilizar agendas visuales, secuencias claras o pictogramas.

  • Opciones dirigidas: permitirle elegir entre dos alternativas aceptables en lugar de imponer una orden directa.

  • Validación emocional: nombrar lo que sienten sin intentar corregirlo (“entiendo que estás frustrado”).

Estas estrategias han demostrado reducir episodios de crisis y mejorar la calidad del vínculo, según múltiples investigaciones en parentalidad neurodiversa.

Recursos prácticos para el día a día

He desarrollado una guía práctica gratuita que incluye:

  • Una tabla de señales para identificar cuándo no puede y cuándo no quiere.

  • Claves para regular tu propia respuesta como madre o padre.

  • Técnicas estructuradas de anticipación, refuerzo y acompañamiento emocional.

  • Herramientas de comunicación visual y accesible para el niño.

Puedes descargarla al final del artículo.

Bibliografía técnica y clínica de referencia
  • Barkley, R. A. (2012). Executive Functions: What They Are, How They Work, and Why They Evolved. Guilford Press.

  • Dawson, P., & Guare, R. (2018). Smart but Scattered. Guilford Press.

  • Greenspan, S. I., & Wieder, S. (1997). Developmental patterns and outcomes in infants and children with disorders in relating and communicating.

  • Linares, R. (2023). Modelo BPSConnect: Diagnóstico e intervención multidimensional. e-TherapyKids Editions.

Esta pregunta —¿no puede o no quiere?— ha sido uno de los grandes retos de mi vida como madre y como profesional. Y aunque no siempre es fácil de responder, mirarla con honestidad ya es un acto de amor profundo.

No eres débil si te frustras. No eres una mala madre si dudas.
Pero sí eres valiente, si decides observar con compasión y responder con ciencia.

Te regalo esta guía para ayudarte en ese camino.

Guia_Practica_No_Puede_No_Quiere

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Gracias por tu respuesta. ✨


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Imagina que puedes obtener una ‘hoja de ruta’ detallada de cómo los factores ambientales y genéticos han influido en el desarrollo de tu hijo. Eso es precisamente lo que un informe epigenético puede ofrecer. Estos informes proporcionan información valiosa que puede ayudar a comprender y tratar los trastornos del neurodesarrollo de manera más efectiva. Pero, ¿cómo?

1. Identificación de Alteraciones Epigenéticas

Un informe epigenético analiza cambios específicos en el ADN de tu hijo que no alteran su secuencia genética, pero que afectan cómo se expresan ciertos genes, es decir que, aunque la «letra» de los genes permanece igual, la «lectura» de esos genes puede cambiar debido a influencias externas o internas. Estos cambios incluyen patrones de metilación del ADN y modificaciones de histonas, que afectan la expresión genética y su regulación necesaria para el desarrollo y la función del sistema nervioso. Al identificar estas alteraciones, podemos detectar su asociación con trastornos como el autismo, el síndrome de Rett y el trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF), entre otros.

2. Personalización del Tratamiento

Cada niño es único, y entender sus cambios epigenéticos permite a los médicos personalizar su tratamiento de manera más precisa. Por ejemplo, algunos medicamentos pueden afectar la metilación del ADN o la expresión génica. Con un informe epigenético, los médicos pueden elegir terapias específicas que se adapten mejor a las necesidades de tu hijo, optimizando así los resultados del tratamiento.

3. Pronóstico y Prevención

Los informes epigenéticos también pueden ayudar a predecir el riesgo de que un niño desarrolle ciertos trastornos del neurodesarrollo. Al identificar estos riesgos tempranamente, podemos tomar medidas preventivas para mitigar su impacto. Además, estos informes pueden revelar factores ambientales que influyen en la expresión génica, permitiéndonos ajustar el entorno de tu hijo para favorecer un desarrollo más saludable.

4. Investigación y Desarrollo de Nuevas Terapias

La epigenética es un campo de investigación en rápido crecimiento. Los datos proporcionados por los informes epigenéticos no solo ayudan a los médicos en la práctica clínica, sino que también contribuyen a la investigación científica. Esta investigación puede llevar al desarrollo de nuevas terapias dirigidas a corregir alteraciones epigenéticas específicas, ofreciendo así nuevas esperanzas para el tratamiento de diversos trastornos del neurodesarrollo.

¿Cómo Puede Beneficiar a Tu Hijo?

Utilizar un informe epigenético puede ser un paso importante para proporcionar a tu hijo la mejor atención posible. No solo permite adaptar los tratamientos a sus necesidades individuales, sino que también ofrece una mejor comprensión de su condición, lo que puede ser muy tranquilizador para los padres y madres. Al conocer mejor los factores que influyen en el desarrollo de tu hijo, puedes tomar decisiones más informadas sobre su cuidado y bienestar.

 

  • Galindo Barrientos, M. H., & Orellana Duarte, L. M. (2022). Epigenética: la magnitud del neurodesarrollo y la neuroembriología. Revista Académica Sociedad del Conocimiento Cunzac, 2(2), 297-304. DOI: 10.46780/sociedadcunzac.v2i2.58
  • Téllez, G. Y. (2016). Neuropsicología de los trastornos del neurodesarrollo: diagnóstico, evaluación e intervención. México, D.F.: El Manual Moderno.

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¿Cómo cambiar tu vida con un simple test? Los beneficios del diagnóstico precoz en los trastornos del neurodesarrollo.

Los trastornos del neurodesarrollo constituyen un conjunto de condiciones que impactan el desarrollo cerebral y el funcionamiento cognitivo, emocional y social de las personas. Entre los trastornos más frecuentes se encuentran el autismo, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los trastornos del aprendizaje, el trastorno de la inteligencia límite y los trastornos del lenguaje.

Es esencial comprender que estos trastornos suelen tener una base tanto genética como ambiental, manifestándose desde la infancia o niñez temprana. Sin embargo, es común que no se detecten ni traten adecuadamente hasta la adolescencia o edad adulta, con posibles consecuencias negativas para el desarrollo y bienestar de los afectados y sus familias.

El diagnóstico temprano se revela crucial para intervenir de manera temprana y personalizada en los trastornos del neurodesarrollo, mejorando así el pronóstico y la calidad de vida de quienes los padecen. Los beneficios del diagnóstico precoz incluyen:

  1. Identificación de Fortalezas y Necesidades: Permite reconocer las fortalezas y necesidades individuales, facilitando la provisión de apoyo educativo, terapéutico y social adaptado a las características y potencialidades de cada persona.
  2. Desarrollo de Habilidades: Favorece el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, reduciendo los síntomas y dificultades asociadas al trastorno.
  3. Prevención de Problemas Secundarios: Contribuye a prevenir o minimizar problemas secundarios como el fracaso escolar, el aislamiento social, la baja autoestima, la ansiedad, la depresión o conductas disruptivas.
  4. Integración y Participación: Facilita la integración y participación de las personas con trastornos del neurodesarrollo en diversos ámbitos de la vida, como la familia, la escuela, el trabajo o la comunidad.
  5. Mejora del Bienestar: Mejora la satisfacción y el bienestar tanto de las personas afectadas como de sus familias, reduciendo el estrés asociado al cuidado y la atención de estas personas.

En contraste, el diagnóstico tardío o la falta de diagnóstico pueden tener repercusiones negativas, como:

  1. Acceso Limitado a Recursos: Dificulta el acceso a recursos y servicios especializados que podrían proporcionar una atención adecuada e intervención temprana.
  2. Retraso en el Desarrollo: Retrasa el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, agravando los síntomas y dificultades asociadas al trastorno.
  3. Aumento del Riesgo de Problemas Secundarios: Aumenta el riesgo de problemas secundarios, como el fracaso escolar, el aislamiento social, la baja autoestima, la ansiedad, la depresión o conductas disruptivas.
  4. Dificultades en la Integración: Dificulta la integración y participación en diferentes aspectos de la vida cotidiana.
  5. Impacto en el Bienestar: Disminuye la satisfacción y el bienestar de las personas con trastornos del neurodesarrollo y sus familias, aumentando el estrés asociado al cuidado y la atención.

En conclusión, la conciencia pública y la sensibilización de los profesionales son fundamentales para detectar e intervenir de manera temprana y personalizada en los trastornos del neurodesarrollo. Proporcionar los recursos y servicios necesarios es esencial para garantizar una atención de calidad y una inclusión social efectiva.


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El verano puede ser un buen momento para diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y trastornos del aprendizaje en niños y adolescentes por varias razones:

  1. Disponibilidad de tiempo: Durante las vacaciones de verano, los niños y adolescentes suelen tener más tiempo libre, lo que permite realizar evaluaciones más extensas y detalladas. Los profesionales de la salud también pueden disponer de más tiempo para llevar a cabo las evaluaciones sin la presión del horario escolar.
  2. Menos estrés y ansiedad: Al no estar en medio del ajetreo escolar, los niños y adolescentes pueden sentirse menos estresados y ansiosos durante las evaluaciones. Esto puede ayudar a obtener resultados más precisos y evitar que los niveles de ansiedad afecten negativamente los resultados de las pruebas.
  3. Mayor disponibilidad de profesionales: Algunos profesionales de la salud pueden tener una agenda más flexible en verano debido a que la demanda de servicios puede disminuir en comparación con el período escolar. Esto puede facilitar el acceso a especialistas en neurodesarrollo y trastornos del aprendizaje.
  4. Evaluación holística: Las evaluaciones para trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje suelen requerir la participación de diferentes profesionales, como psicólogos, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, entre otros. En verano, puede ser más fácil coordinar a estos especialistas para llevar a cabo una evaluación integral y multidisciplinaria.
  5. Preparación para el próximo año escolar: Obtener un diagnóstico durante el verano permite a los padres y cuidadores tener tiempo para prepararse para el próximo año escolar. Pueden buscar recursos educativos, adaptaciones o terapias necesarias para apoyar al niño o adolescente en su desarrollo y aprendizaje.
  6. Seguimiento y tratamiento oportuno: Si se diagnostican trastornos del neurodesarrollo o del aprendizaje en verano, se puede comenzar con el tratamiento o intervención lo antes posible. Esto significa que el niño o adolescente puede recibir apoyo adecuado desde el inicio del nuevo año escolar.
  7. Tambien el verano es un buen momento para diagnosticar porque los padres tienen mayor disponibilidad de vacaciones: Durante el verano, muchos padres tienen más flexibilidad en sus horarios laborales y pueden dedicar más tiempo a acompañar a sus hijos en evaluaciones y citas médicas. Esto facilita la participación de los padres en el proceso de diagnóstico y permite una comunicación más cercana con los profesionales de la salud.
  1. Menor carga académica: Durante el período escolar, los niños y adolescentes pueden estar abrumados con las demandas académicas y extracurriculares, lo que puede dificultar la identificación temprana de los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje. Durante el verano, sin la presión de las tareas escolares, es más probable que se observen patrones de comportamiento y dificultades de aprendizaje con mayor claridad.
  2. Evaluaciones más completas: Al no tener restricciones de tiempo escolar, los profesionales de la salud pueden realizar evaluaciones más exhaustivas y detalladas. Esto puede incluir pruebas psicológicas, observaciones en entornos naturales y recopilación de información de múltiples fuentes, lo que proporciona una imagen más completa de las fortalezas y dificultades del niño o adolescente.
  3. Transiciones escolares: El verano suele ser un período de transición entre grados escolares o etapas educativas. Diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje durante este tiempo permite a los profesionales de la salud proporcionar recomendaciones y apoyo específicos para el próximo año escolar. Esto puede incluir adaptaciones curriculares, terapias especializadas o programas de intervención temprana.
  4. Acceso a servicios y recursos: Al diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje durante el verano, se puede iniciar el proceso de acceso a servicios y recursos antes del inicio del año escolar. Esto puede incluir la derivación a terapeutas, programas de intervención temprana, grupos de apoyo o servicios educativos especializados.

Es importante recordar que la decisión de realizar evaluaciones y diagnósticos debe basarse en la evaluación individualizada de cada niño o adolescente y en la recomendación de profesionales de la salud especializados en el neurodesarrollo y los trastornos del aprendizaje. Destacamos que cada caso es único, y el diagnosticar en verano, puede o no ser el momento óptimo para realizar una evaluación. Siempre dependerá de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente.


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Equilibrando trabajo, familia y pareja

La crianza de un hijo con una alteración en el neurodesarrollo puede ser un desafío emocional y práctico para los padres. Además de atender las necesidades médicas y terapéuticas de sus hijos, los padres también deben equilibrar sus responsabilidades laborales, mantener una vida familiar saludable y cuidar de su relación de pareja. En este artículo, exploraremos algunas estrategias efectivas para ayudar a los padres a organizar su tiempo y encontrar un equilibrio entre todas estas áreas importantes de sus vidas.

  1. Comunicación y apoyo mutuo: La comunicación abierta y honesta entre los padres es fundamental. Mantenerse actualizados sobre las citas médicas y terapias, así como compartir las responsabilidades diarias, puede ayudar a evitar confusiones y reducir el estrés. Apoyarse mutuamente emocionalmente es esencial para mantener una relación de pareja sólida durante períodos desafiantes.
  2. Planificación y programación: Crear un calendario compartido o utilizar aplicaciones y herramientas digitales puede ayudar a mantener un registro de las citas, terapias y obligaciones laborales. Establecer recordatorios y alarmas puede ser útil para evitar olvidos. Al planificar el tiempo, asegúrate de incluir momentos de calidad con tus hijos y tiempo para cuidarte a ti mismo.
  3. Flexibilidad laboral: Si es posible, busca opciones de flexibilidad en tu trabajo, como horarios de trabajo flexibles, trabajo desde casa o reducción de horas laborales. Hablar con tu empleador sobre la situación y las necesidades específicas de tu hijo puede conducir a soluciones que beneficien a ambas partes. Además, investiga si tu país o empresa ofrece algún tipo de licencia o subsidio especial para padres con hijos con necesidades especiales.
  4. Red de apoyo: No dudes en pedir ayuda a tu red de apoyo, ya sean familiares, amigos o vecinos. Pueden brindar apoyo emocional, ayudar con las tareas diarias o acompañar a tu hijo a terapias y citas médicas cuando no puedas hacerlo. Explora también grupos de apoyo locales o en línea, donde podrás conectarte con otras personas que están pasando por situaciones similares.
  5. Cuidado personal: No descuides tu propia salud y bienestar. Establece límites y dedica tiempo para descansar, hacer ejercicio, mantener hobbies y disfrutar de actividades que te relajen. Cuidar de ti mismo te ayudará a estar más equilibrado y disponible para tu familia.

Conclusión: La organización del tiempo para los padres que tienen un hijo con una alteración en el neurodesarrollo puede ser un desafío, pero con estrategias efectivas y el apoyo adecuado, es posible lograr un equilibrio entre el trabajo, la familia y la pareja. Recuerda que cada familia es única y encontrarás el enfoque que funcione mejor para ti. La clave es la comunicación abierta, la planificación cuidadosa y el cuidado personal. Al encontrar un equilibrio, podrás brindar el amor y el apoyo que tu hijo necesita, al tiempo que cuidas de ti mismo y de tus relaciones cercanas.

Yurubay Linares Castellanos

Socióloga


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Pautas para regular el uso de las pantallas

¿Cuál es la cantidad adecuada de tiempo frente a una pantalla para los niños, si corresponde? ¿Cómo moderamos su uso? ¿Cuáles son los beneficios y la importancia del tiempo frente a la pantalla ya que también son significativamente complementarios en algunas actividades?

  • Las investigaciones han demostrado que los niños que pasan demasiado tiempo frente a las pantallas corren el riesgo de tener problemas de salud como obesidad y problemas de postura.
  • El número de niños miopes casi se ha duplicado durante los últimos cinco años, lo que se ha atribuido al uso de pantallas.
  • Ha habido una correlación entre el tiempo de pantalla excesivo y los niveles reducidos de disfrute en otras actividades, como el ejercicio al aire libre y el juego imaginativo.
  • Muchos niños que pasan más tiempo con dispositivos electrónicos han informado que se sienten menos enérgicos y en forma.

Por otro lado, los beneficios y la importancia del tiempo frente a la pantalla son igualmente significativos.

  • Para empezar, la alfabetización digital es fundamental en muchas carreras profesionales.
  • El uso de la tecnología digital seguirá aumentando el impulso en los entornos educativos, por lo que una buena comprensión de estas tecnologías probablemente se relacionará con un mejor rendimiento académico.
  • Se ha demostrado que el tiempo frente a la pantalla funciona bien como sedante y para calmar a los niños en situaciones que provocan ansiedad, como antes de una cirugía.
  • Algunos aspectos de los programas digitales interactivos pueden permitir un mayor aprendizaje, especialmente en niños con dificultades de aprendizaje.

Entonces, dada la prevalencia y la dependencia del tiempo de pantalla en todas las facetas de la sociedad, como con tantas otras cosas, ¿no es mejor dejar que los niños comprendan estos dispositivos cuando son pequeños?

La clave de este dilema, como todo, es el equilibrio, la coherencia y la moderación.

Es poco práctico e increíblemente difícil limitar por completo el uso del tiempo de pantalla en los niños.

Pero puede establecer parámetros en torno a su uso para mitigar los riesgos y maximizar los beneficios.

Algunos consejos:

  1. Establezca reglas para ‘situaciones sin tiempo frente a la pantalla’, como a la hora de comer, en la cama, antes de la escuela o en el automóvil. Estos momentos deben utilizarse para hablar con sus hijos, hablar sobre su día, prepararse para su día y descansar, no para deslizar, mirar y hacer tapping.
  2. Trate de establecer límites diarios; está bien superar estos límites de vez en cuando sea necesario, pero trate este tiempo extra como un privilegio y no como un hecho.
  3. Combine el aprendizaje con el tiempo frente a la pantalla. Limite el uso de juegos o videos simples y reemplácelos con aplicaciones o programas con alguna base educativa.
  4. Asegúrese de que el tiempo frente a la pantalla no tenga prioridad ni reemplace otras actividades importantes, como el ejercicio, las actividades al aire libre o la lectura.
  5. Cree «zonas horarias sin pantalla”, especialmente dormitorios para niños pequeños. Si la pantalla digital va a consumir su atención, al menos permíteles hacerlo en la sala de estar o en un entorno familiar, en lugar de hacerlo de forma aislada en su habitación.
  6. ¡Participad juntos en el tiempo frente a la pantalla! Las investigaciones muestran que usar aplicaciones o jugar juegos digitales juntos puede ser beneficioso, ya que fomenta el diálogo y la conversación, un elemento vital en el desarrollo de las habilidades verbales.
  7. Cree una política de registro, los teléfonos, tabletas y computadoras portátiles deben retirarse de la habitación por la noche para frenar los trastornos del sueño y el insomnio. Cree un plan para registrar los dispositivos a una hora determinada por la noche y salir por la mañana.
  8. Establezca zonas libres de pantallas: las comidas, las salidas familiares y las reuniones sociales son ejemplos de momentos en los que las comprobaciones frecuentes afectan negativamente las relaciones. Establezca límites para el uso de la pantalla en estos ajustes y cúmplalos.
  • Modele límites saludables: cuando los padres están pegados a sus teléfonos, los adolescentes aprenden que este es un comportamiento apropiado. Cíñete a los límites y límites que establezcas.
Pautas para regular el uso de las pantallas
Pautas para regular el uso de las pantallas

¿Qué hago si mi hijo adolescente no puede dejar de usar el teléfono?

Si sospecha que su hijo tiene un trastorno del comportamiento causado por el uso excesivo de teléfonos inteligentes está afectando negativamente el funcionamiento diario de su vida diaria, busque ayuda.

  • La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a su adolescente a cambiar los pensamientos y comportamientos desadaptativos en pensamientos saludables y positivos.
  • La terapia de proceso individual puede ayudar a los adolescentes a reconocer y trabajar con sentimientos y experiencias que contribuyen al uso problemático.
  • Practica la atención plena Mindfulnes para controlar los impulsos.
  • Practique estrategias de afrontamiento adaptativas como el ejercicio, la respiración profunda y la relajación muscular progresiva.

Consulta con nuestros psicólogos especialista y solicita una valoración para evaluar la conducta de tu hijo o hija y daros pautas para trabajar desde casa en el entorno familiar y escolar.


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La depresión Infanto-juvenil

Es normal que los niños y adolescentes se sientan deprimidos, de mal humor o piensen negativamente en algunos momentos; esto es solo una parte del crecimiento. Los niños tienen que pasar por una variedad de sentimientos para aprender a lidiar con ellos.

Pero la depresión infanto-juvenil es más que sentirse triste, desanimado o deprimido. La depresión es una enfermedad grave que puede afectar su salud física y mental.

Si nota alguno de los siguientes signos en su hijo, y  estos signos duran más de aproximadamente tres a cinco semanas , su hijo podría tener depresión.

Os presentamos algunos síntomas que pueden indicar que un niño está deprimido:

Cambios en las emociones o el comportamiento:

  • parece triste o infeliz la mayor parte del tiempo
  • es agresivo, no hace lo que le pide la mayor parte del tiempo o tiene muchas rabietas
  • dice cosas negativas sobre sí mismo, por ejemplo, “Soy muy malo en todo” o “No le caigo bien a nadie de la escuela”
  • se siente culpable, por ejemplo, podría decir cosas como “el culpable de todo siempre soy yo” “todo lo que ha pasado es por mi culpa”
  • tiene miedo o se preocupa mucho
  • sigue diciendo que le duele la barriga o la cabeza, y estos problemas no parecen tener una causa física o médica.

Cambios en el interés por las actividades diarias

  • no tiene tanta energía como suele tener
  • no quiere estar con amigos y familiares
  • no está interesado en jugar o hacer otras cosas que solía disfrutar
  • tiene problemas para dormir, incluidas pesadillas
  • tiene problemas para concentrarse o recordar cosas.

Cambios en el comportamiento o el rendimiento académico en la escuela

  • no va tan bien académicamente
  • no participa en actividades escolares
  • Tiene problemas para adaptarse a la escuela o llevarse bien con otros niños.

Es posible que algunos niños no hablen de sus pensamientos, que se sientan desamparados o desesperados, y es posible que no parezcan tristes.

La depresión puede llevar al niño o adolescente a actuar de forma agresiva y desmotivada. Este comportamiento en muchos casos no lo entienden los tutores de escuelas, compañeros de clase y los padres, lo que hace que les pongan etiquetas de niño perezoso o agresivo.

 ¿Qué puede causar la depresión en los niños y adolescentes?

La depresión infanto -juvenil puede tener una combinación de factores relacionados con la salud física (una enfermedad o discapacidad sobrevenida), eventos de la vida como por ejemplo un trauma, antecedentes familiares, medio ambiente, vulnerabilidad genética y alteraciones bioquímicas.

Importancia de un diagnóstico acertado y precoz

Si su hijo está deprimido, puede ser difícil para él aprender, hacer amigos y aprovechar al máximo la vida diaria. Si la depresión continúa durante mucho tiempo sin tratamiento, la forma en que su hijo aprende y crece también puede verse afectada. Pero los niños que reciben la atención adecuada pueden recuperarse de la depresión.

Es importante obtener una evaluación cuidadosa para obtener el mejor diagnóstico y tratamiento.

Un diagnóstico acertado y precoz puede ayudar a su hijo a mejorar más rápido, reducir el riesgo de que su hijo tenga depresión más adelante en la vida y ayude a su hijo a crecer sano y bien.

Depresión Infanto-Juvenil
Depresión Infanto-Juvenil

¿Cuál es el abordaje desde el área de psicología en la depresión infanto-juvenil?

Una vez diagnosticado el niño o adolescentes se pueden establecer  objetivos de trabajo a través de terapia cognitivo conductual, técnicas de relajación; mindfullnes y terapia de juego a través de grupos de habilidades sociales.

Es importante incorporar a los padres en el tratamiento del niño y adolescente. El acompañamiento pedagógico y terapéutico en el entorno familiar y escolar mejora los resultados de nuestro programa de psicoterapia infanto-juvenil.

Estas terapias pueden ayudar a su hijo a aprender a pensar de manera más positiva y a mejorar su capacidad para enfrentar los desafíos. Esto significa que es menos probable que vuelva a tener depresión.

Sin embargo, el diagnóstico de la depresión es grave y severa, el médico psiquiatra puede recomendar tratamiento farmacológico que ayuden aliviar los síntomas, combinada con terapia psicológica.

Si quieres hacer alguna pregunta relacionada con la depresión infantil a nuestras profesionales no dudes en escribirnos.

 

Rebeca Linares Castellanos

Socióloga