Diseno-sin-titulo-7.png?fit=1200%2C675&ssl=1

Hackatón BPSConnect: ciencia, familias y profesionales unidos para mejorar la intervención en el neurodesarrollo infantil

Barcelona, noviembre de 2025.
El modelo BPSConnect, creado por Rebeca Linares y validado científicamente en las clínicas de e-TherapyKids, lanza una convocatoria única: el primer Hackatón BPSConnect, un encuentro colaborativo que une a familias, profesionales de la salud y de la educación con un propósito común —detectar señales de alarma biopsicosociales y mejorar la intervención terapéutica en niños diagnosticados o con signos de alarma de autismo.

¿Qué es el Hackatón BPSConnect? 

El Hackatón BPSConnect es una experiencia científica y humana basada en la colaboración multidisciplinar. Su objetivo es identificar correlaciones entre las dimensiones biológica, psicológica y social del desarrollo infantil, aportando una visión integral que permita diseñar intervenciones más efectivas y basadas en evidencia.

Durante el evento, se aplicará el modelo BPSConnect, una metodología que integra estas tres dimensiones para evaluar de forma funcional el desarrollo del niño, generando un diagnóstico más preciso y global.

Participación de las familias 

Las familias participantes recibirán una valoración gratuita basada en el modelo BPSConnect.
Cada evaluación incluirá la entrega de un informe personalizado, elaborado por profesionales especializados en neurodesarrollo, psicología y fisioterapia pediátrica.

Todo el proceso cumplirá con los más altos estándares de confidencialidad y protección de datos, y los resultados se utilizarán con fines exclusivamente científicos e investigativos.

Formación gratuita para profesionales 

El hackatón también está abierto a profesionales de la salud y de la educación, quienes podrán acceder a una formación gratuita y certificada de cuatro horas sobre el nivel básico del modelo BPSConnect.
Tras la formación, se seleccionarán 12 profesionales, de los cuales 6 participarán activamente en la valoración de familias y el análisis de resultados.

Cada profesional evaluará a cinco familias, y posteriormente se integrará en un grupo de trabajo clínico para discutir las conclusiones y correlaciones encontradas durante el evento.

Fechas clave 

📅 Lunes 17 de noviembre: Formación profesional gratuita (10:00–14:00)
📅 Viernes 21 de noviembre: Hackatón BPSConnect

👨‍👩‍👧‍👦 Donde:

Calle Clos de Sant Francesc 5, 08034 y Passeig de la Bonanova 94BIS Local 1

  • Valoraciones con familias: 9:00–13:00

  • Análisis y discusión de resultados: 14:30–17:00

👨‍👩‍👧‍👦 Cupos disponibles:

  • 60 familias con niños diagnosticados o con signos de alarma de autismo (sin comorbilidades).

  • 12 profesionales de la salud o la educación.

Una apuesta por la innovación científica 

El Hackatón BPSConnect promueve una nueva forma de investigación colaborativa, integrando la práctica clínica con el análisis científico.
Esta metodología fomenta la interdisciplinariedad entre médicos, psicólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y educadores, colocando a la familia en el centro del proceso de comprensión del neurodesarrollo.

“Este hackatón no es solo un evento científico, sino un espacio donde la ciencia se une con la experiencia humana. Buscamos comprender el origen multifactorial del desarrollo infantil y ofrecer intervenciones más efectivas, humanas y basadas en evidencia.”
Rebeca Linares, fundadora de e-TherapyKids y creadora del modelo BPSConnect.

Convocatoria abierta: cómo participar 

  • Las familias interesadas deberán completar el formulario de participación disponible al final

  • Los profesionales pueden inscribirse para acceder a la formación certificada gratuita y optar a participar en la jornada de valoración.

📍 Lugar: Barcelona
📅 Fechas: 17 y 21 de noviembre de 2025
👩‍💼 Dirección científica: Rebeca Linares
🏢 Organizan: BPSConnect & e-TherapyKids

El Hackatón BPSConnect representa una apuesta clara por la innovación científica aplicada al neurodesarrollo, y consolida a e-TherapyKids como un referente en investigación, diagnóstico y acompañamiento integral.

Esta iniciativa reafirma un compromiso: unir ciencia, clínica y familia para seguir transformando la atención temprana desde la evidencia.

BPSConnect — Detectar. Comprender. Transformar.

Para Participar cumplimenta el formulario: Clica Aquí


Identificar-cuando-puede-y-cuando-no.png?fit=1200%2C800&ssl=1

Y cómo no morir en el intento

Por Rebeca Linares
Socióloga, madre y CEO de e-TherapyKids

Hay preguntas que no te dejan dormir. No porque no tengan respuesta, sino porque sabes que la respuesta puede cambiarlo todo.

¿Mi hijo no puede… o simplemente no quiere?

Como madre de un niño con discapacidad, esa pregunta ha sido un ruido de fondo constante. Y como socióloga, sé que no es solo una duda individual: es una experiencia compartida por miles de familias que viven en la intersección entre lo esperado y lo posible, entre lo clínico y lo cotidiano.

Vivimos en una sociedad que valora el rendimiento, la autonomía y la respuesta rápida. Pero, ¿qué ocurre cuando un niño no responde a esa lógica? ¿Qué pasa cuando no encaja en las normas invisibles del “debería poder”?

La importancia de la pregunta

No poder no es lo mismo que no querer.

Confundirlos puede llevar a intervenciones inadecuadas, a rupturas vinculares, a exigencias injustas o a renuncias anticipadas. Esta duda, lejos de ser trivial, es estructural: define la calidad del vínculo, el tipo de respuesta que ofrecemos como adultos y el modelo educativo o terapéutico que implementamos.

Como señaló el sociólogo Erving Goffman, “la desviación no está en el individuo, sino en el modo en que la sociedad interpreta sus acciones”. En otras palabras, si interpretamos mal el comportamiento del niño, es probable que actuemos también de forma disfuncional.

Señales clínicas y comportamentales para diferenciar

Indicadores de que tu hijo puede estar enfrentando una limitación real («no puede»):

  • Muestra ansiedad o evasión intensa ante tareas repetidas.

  • Se bloquea ante situaciones nuevas o transiciones, incluso con ayuda.

  • Tiene dificultades de procesamiento (lenguaje, coordinación, memoria de trabajo).

  • Posee un diagnóstico que justifica la conducta (TEA, TDAH, dislexia, dispraxia, etc.).

  • El esfuerzo cognitivo o emocional requerido excede su madurez evolutiva.

Indicadores de que puede tratarse de una oposición voluntaria («no quiere»):

  • Entiende lo que se espera y ha realizado la tarea antes.

  • La negativa aparece como estrategia de control (para llamar la atención o evitar algo).

  • Reacciona de manera desafiante, sin señales de angustia o bloqueo.

  • Cambia de actitud si se introducen reforzadores positivos o consecuencias claras.

Criterio clave: cuando el niño no puede, la reacción es de ansiedad; cuando no quiere, la reacción es de poder.

Un enfoque más allá de la conducta: el modelo bio-psico-social

En e-TherapyKids aplicamos el modelo BPSConnect, que articula tres dimensiones esenciales para comprender cualquier conducta:

  • Biológica: desarrollo neurológico, niveles de alerta sensorial, patrones de sueño, alimentación y función ejecutiva.

  • Psicológica: percepción de autoeficacia, estilo de apego, experiencias tempranas, manejo de frustración y lenguaje interno.

  • Social: estilo de crianza, calidad del vínculo, demandas del entorno, contexto escolar, normas familiares.

Este enfoque nos permite dejar de juzgar la conducta como un acto aislado y empezar a leerla como síntoma de un sistema que necesita apoyo, regulación y comprensión.

Cuando la sociedad espera más de lo que el niño puede dar

En sociedades centradas en el mérito, el autocontrol y la productividad, la discapacidad infantil representa una ruptura de expectativas. Muchas veces, la madre o el padre se sienten responsables de “hacer que funcione”, lo que intensifica la autoexigencia, la culpa y la sobreintervención.

En palabras de Viktor Frankl, “cuando ya no podemos cambiar una situación, estamos desafiados a cambiarnos a nosotros mismos”.

Cambiar la mirada sobre nuestro hijo no es claudicar, es evolucionar. Entender que no todo se trata de obedecer o rendir, sino de poder construir juntos una forma digna de estar en el mundo, dentro de sus posibilidades reales.

Estrategias para no perder la paciencia (ni el vínculo)

Criar a un niño con necesidades especiales es emocionalmente demandante. Por eso es vital contar con estrategias que protejan también el bienestar de los padres.

Recomendaciones validadas:

  • Tiempo fuera emocional para el adulto: alejarse brevemente antes de intervenir si sentimos que vamos a estallar.

  • Uso de lenguaje descriptivo: “Veo que te cuesta ponerte los zapatos” en lugar de “Siempre haces lo mismo”.

  • Anticipación estructurada: utilizar agendas visuales, secuencias claras o pictogramas.

  • Opciones dirigidas: permitirle elegir entre dos alternativas aceptables en lugar de imponer una orden directa.

  • Validación emocional: nombrar lo que sienten sin intentar corregirlo (“entiendo que estás frustrado”).

Estas estrategias han demostrado reducir episodios de crisis y mejorar la calidad del vínculo, según múltiples investigaciones en parentalidad neurodiversa.

Recursos prácticos para el día a día

He desarrollado una guía práctica gratuita que incluye:

  • Una tabla de señales para identificar cuándo no puede y cuándo no quiere.

  • Claves para regular tu propia respuesta como madre o padre.

  • Técnicas estructuradas de anticipación, refuerzo y acompañamiento emocional.

  • Herramientas de comunicación visual y accesible para el niño.

Puedes descargarla al final del artículo.

Bibliografía técnica y clínica de referencia
  • Barkley, R. A. (2012). Executive Functions: What They Are, How They Work, and Why They Evolved. Guilford Press.

  • Dawson, P., & Guare, R. (2018). Smart but Scattered. Guilford Press.

  • Greenspan, S. I., & Wieder, S. (1997). Developmental patterns and outcomes in infants and children with disorders in relating and communicating.

  • Linares, R. (2023). Modelo BPSConnect: Diagnóstico e intervención multidimensional. e-TherapyKids Editions.

Esta pregunta —¿no puede o no quiere?— ha sido uno de los grandes retos de mi vida como madre y como profesional. Y aunque no siempre es fácil de responder, mirarla con honestidad ya es un acto de amor profundo.

No eres débil si te frustras. No eres una mala madre si dudas.
Pero sí eres valiente, si decides observar con compasión y responder con ciencia.

Te regalo esta guía para ayudarte en ese camino.

Guia_Practica_No_Puede_No_Quiere

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨


Imagenes-blog-1.jpg?fit=1200%2C600&ssl=1

Una breve exploración del autismo y la comunicación

El autismo, como trastorno del espectro autista (TEA), se manifiesta de diversas formas, y la comunicación es uno de los aspectos que puede presentar desafíos singulares. Entender cómo se experimenta la comunicación en el contexto del autismo es clave para ofrecer un apoyo efectivo a las personas en el espectro.

En muchos casos, los niños con TEA pueden enfrentar dificultades en el desarrollo del lenguaje verbal, lo que puede llevar a la presencia de la comunicación no verbal como una herramienta significativa en su interacción con el mundo. La comunicación no verbal abarca expresiones faciales, gestos, posturas corporales y otros medios que se convierten en un canal fundamental para expresar pensamientos, emociones y necesidades.

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) señala que algunos niños con TEA pueden tener problemas para desarrollar habilidades de lenguaje hablado, pero eso no significa que no busquen comunicarse. Es vital reconocer y apoyar estas formas alternativas de expresión.

Mi hijo no habla ¿autismo no verbal?

Aunque los casos de niños con autismo no verbal prevalecen, este no está contemplado como un diagnóstico específico, más bien, es considerado una variante dentro del espectro que se caracteriza por la falta de desarrollo del habla.

Por ende, la principal característica para definir el autismo no verbal es si hablan o no con claridad. Generalmente, las personas con TEA presentan dificultades para hablar o mantener conversaciones, pero los no verbales directamente no hablan. Puede deberse a diferentes factores:

  • Dificultades en la Interacción Social: Los niños con autismo no verbal pueden enfrentar desafíos significativos para establecer y mantener relaciones interpersonales. La interacción social limitada puede afectar su motivación para comunicarse verbalmente.
  • Desarrollo a Ritmos Diferentes: Cada niño se desarrolla a su propio ritmo, y algunos niños con TEA pueden experimentar retrasos en el desarrollo del habla. Las habilidades verbales pueden tardar más en desarrollarse, lo que influye en la capacidad para hablar con claridad.
  • Factores Coexistentes: Algunos niños con autismo no verbal pueden presentar trastornos coexistentes, como la apraxia del habla, que afecta la coordinación de los músculos involucrados en el habla. Estos factores adicionales pueden contribuir a la ausencia de lenguaje hablado.

En casos de autismo no verbal, donde el habla puede ser limitada o inexistente, la comunicación toma formas únicas. Los gestos y la comunicación visual se convierten en herramientas esenciales, pero sobre todo los pictogramas son vitales.

Pictogramas en el tratamiento de autismo

Un pictograma es un símbolo gráfico que transmite información o datos mediante una representación clara y simplificada. En las terapias para personas con autismo, es común emplear pictogramas como recursos para facilitar la comunicación y la organización. Estos elementos visuales se pueden integrar tanto en las agendas visuales como en distintas situaciones cotidianas.

Los pictogramas deberían aplicarse para garantizar una comunicación que facilite la comprensión del deseo de la persona estamos tratando, por eso la importancia de que sean simples. Pero es importante no usarlos en exceso, ya que podría reducir la motivación del niño para desarrollar habilidades verbales. La sobredependencia de símbolos visuales podría dificultar la estimulación de la fonética de las palabras, lo cual es crucial, especialmente en los primeros años de vida.

En definitiva, la detección temprana y la intervención especializada son fundamentales para apoyar el desarrollo de habilidades de comunicación, tanto verbales como no verbales, en niños con TEA. La implementación de estrategias y terapias personalizadas puede ayudar a desarrollar habilidades de comunicación no verbal y, en algunos casos, facilitar el eventual desarrollo del habla.

 


Imagenes-blog-2.png?fit=1200%2C600&ssl=1

Retraso en el desarrollo del lenguaje: Identificando las señales de alarma y las causas subyacentes

El desarrollo del lenguaje en la infancia es una etapa crucial para el desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales. Es por eso que, cuando ciertos hitos no se alcanzan, es vital reconocer las señales de alarma para abordar posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje. En este artículo exploraremos detalladamente las señales que podrían indicar dificultades y las diversas causas que podrían subyacer a estos desafíos.

Señales de Alarma: ¿Cuándo Preocuparse?

Desde los primeros meses hasta la niñez, existen señales específicas que podrían ser indicativas de retrasos en el desarrollo del lenguaje.

  • De 3 a 6 meses: muestra una sonrisa pobre, incapacidad para orientarse hacia la voz de la madre, no vocaliza.
  • A partir de los 6 meses: no usa el contacto visual, no responde con la mirada cuando se le llama por su nombre, no mira a los objetos cuando se le habla de ellos, no juega imitando gestos ni repite.
  • A partir de los 12 meses: no balbucea, no reconoce los nombres ‘papá’ y/o ‘mamá’, no reacciona a los juegos como el ‘quién soy’ o ‘cucú’, no intenta comunicarse usando gestos o palabras, no intenta pedir ayuda, vocabulario menor a 3 palabras. Hacia los 24 meses no hay construcción de frases sencillas, ni es capaz de entender órdenes sencillas con gestos indicativos.
  • A partir de los 2 años: vocabulario muy pobre, habla ininteligible, no comprende por completo lo que se le dice, no comprende: fuera, dentro, detrás o delante. No hace preguntas como: dónde, por qué, qué.

A medida que el niño crece, la falta de vocalización y comprensión a la hora de hablar, la relación pobre con otras personas, y la ausencia de juegos con otros podrían ser señales de alerta.

Causas Subyacentes: Explorando los Factores

Diversos factores pueden contribuir a los retrasos en el desarrollo del lenguaje. Condiciones neurológicas como la parálisis cerebral, trastornos del espectro autista, enfermedades neurológicas, y traumatismos cráneo-encefálicos son algunas de las posibles causas. Además, el entorno y la interacción social desempeñan un papel crucial pues la falta de estímulos y apoyo puede afectar significativamente el desarrollo lingüístico.

Intervención Temprana: Clave para el Éxito

Detectar de forma temprana estas señales de alarma es esencial para una intervención eficaz. Los profesionales de la salud, como logopedas y pediatras, son recursos valiosos en este proceso. Una vez identificadas las dificultades, la implementación de estrategias de apoyo personalizadas puede marcar una gran diferencia en el desarrollo lingüístico correcto.

El Papel Fundamental de la Familia: Apoyo y Comprensión

Por otra parte, la familia desempeña un papel central en el proceso de intervención. Padres y cuidadores deben estar atentos a estas señales y buscar orientación profesional si surge alguna inquietud sobre el desarrollo del lenguaje de sus hijos. Proporcionar apoyo emocional y participar activamente en las terapias son componentes cruciales para fomentar el progreso.

Por lo que, la identificación temprana de las señales de alarma y la comprensión de las causas subyacentes son pasos fundamentales para abordar los retrasos en el desarrollo del lenguaje. La colaboración entre profesionales de la salud y familias es esencial para equipar a cada niño con las herramientas necesarias para expresarse y comunicarse efectivamente en su entorno.

 

 


Imagenes-blog-3.jpg?fit=1200%2C600&ssl=1

¿Cómo cambiar tu vida con un simple test? Los beneficios del diagnóstico precoz en los trastornos del neurodesarrollo.

Los trastornos del neurodesarrollo constituyen un conjunto de condiciones que impactan el desarrollo cerebral y el funcionamiento cognitivo, emocional y social de las personas. Entre los trastornos más frecuentes se encuentran el autismo, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los trastornos del aprendizaje, el trastorno de la inteligencia límite y los trastornos del lenguaje.

Es esencial comprender que estos trastornos suelen tener una base tanto genética como ambiental, manifestándose desde la infancia o niñez temprana. Sin embargo, es común que no se detecten ni traten adecuadamente hasta la adolescencia o edad adulta, con posibles consecuencias negativas para el desarrollo y bienestar de los afectados y sus familias.

El diagnóstico temprano se revela crucial para intervenir de manera temprana y personalizada en los trastornos del neurodesarrollo, mejorando así el pronóstico y la calidad de vida de quienes los padecen. Los beneficios del diagnóstico precoz incluyen:

  1. Identificación de Fortalezas y Necesidades: Permite reconocer las fortalezas y necesidades individuales, facilitando la provisión de apoyo educativo, terapéutico y social adaptado a las características y potencialidades de cada persona.
  2. Desarrollo de Habilidades: Favorece el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, reduciendo los síntomas y dificultades asociadas al trastorno.
  3. Prevención de Problemas Secundarios: Contribuye a prevenir o minimizar problemas secundarios como el fracaso escolar, el aislamiento social, la baja autoestima, la ansiedad, la depresión o conductas disruptivas.
  4. Integración y Participación: Facilita la integración y participación de las personas con trastornos del neurodesarrollo en diversos ámbitos de la vida, como la familia, la escuela, el trabajo o la comunidad.
  5. Mejora del Bienestar: Mejora la satisfacción y el bienestar tanto de las personas afectadas como de sus familias, reduciendo el estrés asociado al cuidado y la atención de estas personas.

En contraste, el diagnóstico tardío o la falta de diagnóstico pueden tener repercusiones negativas, como:

  1. Acceso Limitado a Recursos: Dificulta el acceso a recursos y servicios especializados que podrían proporcionar una atención adecuada e intervención temprana.
  2. Retraso en el Desarrollo: Retrasa el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, agravando los síntomas y dificultades asociadas al trastorno.
  3. Aumento del Riesgo de Problemas Secundarios: Aumenta el riesgo de problemas secundarios, como el fracaso escolar, el aislamiento social, la baja autoestima, la ansiedad, la depresión o conductas disruptivas.
  4. Dificultades en la Integración: Dificulta la integración y participación en diferentes aspectos de la vida cotidiana.
  5. Impacto en el Bienestar: Disminuye la satisfacción y el bienestar de las personas con trastornos del neurodesarrollo y sus familias, aumentando el estrés asociado al cuidado y la atención.

En conclusión, la conciencia pública y la sensibilización de los profesionales son fundamentales para detectar e intervenir de manera temprana y personalizada en los trastornos del neurodesarrollo. Proporcionar los recursos y servicios necesarios es esencial para garantizar una atención de calidad y una inclusión social efectiva.


Imagenes-blog-1.jpg?fit=1200%2C600&ssl=1

El verano puede ser un buen momento para diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y trastornos del aprendizaje en niños y adolescentes por varias razones:

  1. Disponibilidad de tiempo: Durante las vacaciones de verano, los niños y adolescentes suelen tener más tiempo libre, lo que permite realizar evaluaciones más extensas y detalladas. Los profesionales de la salud también pueden disponer de más tiempo para llevar a cabo las evaluaciones sin la presión del horario escolar.
  2. Menos estrés y ansiedad: Al no estar en medio del ajetreo escolar, los niños y adolescentes pueden sentirse menos estresados y ansiosos durante las evaluaciones. Esto puede ayudar a obtener resultados más precisos y evitar que los niveles de ansiedad afecten negativamente los resultados de las pruebas.
  3. Mayor disponibilidad de profesionales: Algunos profesionales de la salud pueden tener una agenda más flexible en verano debido a que la demanda de servicios puede disminuir en comparación con el período escolar. Esto puede facilitar el acceso a especialistas en neurodesarrollo y trastornos del aprendizaje.
  4. Evaluación holística: Las evaluaciones para trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje suelen requerir la participación de diferentes profesionales, como psicólogos, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, entre otros. En verano, puede ser más fácil coordinar a estos especialistas para llevar a cabo una evaluación integral y multidisciplinaria.
  5. Preparación para el próximo año escolar: Obtener un diagnóstico durante el verano permite a los padres y cuidadores tener tiempo para prepararse para el próximo año escolar. Pueden buscar recursos educativos, adaptaciones o terapias necesarias para apoyar al niño o adolescente en su desarrollo y aprendizaje.
  6. Seguimiento y tratamiento oportuno: Si se diagnostican trastornos del neurodesarrollo o del aprendizaje en verano, se puede comenzar con el tratamiento o intervención lo antes posible. Esto significa que el niño o adolescente puede recibir apoyo adecuado desde el inicio del nuevo año escolar.
  7. Tambien el verano es un buen momento para diagnosticar porque los padres tienen mayor disponibilidad de vacaciones: Durante el verano, muchos padres tienen más flexibilidad en sus horarios laborales y pueden dedicar más tiempo a acompañar a sus hijos en evaluaciones y citas médicas. Esto facilita la participación de los padres en el proceso de diagnóstico y permite una comunicación más cercana con los profesionales de la salud.
  1. Menor carga académica: Durante el período escolar, los niños y adolescentes pueden estar abrumados con las demandas académicas y extracurriculares, lo que puede dificultar la identificación temprana de los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje. Durante el verano, sin la presión de las tareas escolares, es más probable que se observen patrones de comportamiento y dificultades de aprendizaje con mayor claridad.
  2. Evaluaciones más completas: Al no tener restricciones de tiempo escolar, los profesionales de la salud pueden realizar evaluaciones más exhaustivas y detalladas. Esto puede incluir pruebas psicológicas, observaciones en entornos naturales y recopilación de información de múltiples fuentes, lo que proporciona una imagen más completa de las fortalezas y dificultades del niño o adolescente.
  3. Transiciones escolares: El verano suele ser un período de transición entre grados escolares o etapas educativas. Diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje durante este tiempo permite a los profesionales de la salud proporcionar recomendaciones y apoyo específicos para el próximo año escolar. Esto puede incluir adaptaciones curriculares, terapias especializadas o programas de intervención temprana.
  4. Acceso a servicios y recursos: Al diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje durante el verano, se puede iniciar el proceso de acceso a servicios y recursos antes del inicio del año escolar. Esto puede incluir la derivación a terapeutas, programas de intervención temprana, grupos de apoyo o servicios educativos especializados.

Es importante recordar que la decisión de realizar evaluaciones y diagnósticos debe basarse en la evaluación individualizada de cada niño o adolescente y en la recomendación de profesionales de la salud especializados en el neurodesarrollo y los trastornos del aprendizaje. Destacamos que cada caso es único, y el diagnosticar en verano, puede o no ser el momento óptimo para realizar una evaluación. Siempre dependerá de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente.


Imagenes-blog-2.jpg?fit=1200%2C600&ssl=1

Cómo podéis desarrollar el lenguaje de vuestro hijo con instrucciones

Muchas madres y padres dan por sentado o no son conscientes de que dar instrucciones a sus hijos y en particular a los niños que se demoran en hablar, puede ayudarles a desarrollar sus habilidades lingüísticas. Los maestros y sus refuerzos también pueden utilizar estos consejos para desarrollar las habilidades lingüísticas de sus alumnos.

Estos son los dos tipos de instrucciones y las formas en que podéis darlas para aumentar el lenguaje de vuestro hijo:

  1. Instrucciones de rutina: instrucciones que fomentan el cumplimiento
  2. Instrucciones no rutinarias: instrucciones que hacen crecer el lenguaje de un niño

 

  1. Instrucciones de rutina

Estas instrucciones tratan principalmente sobre cosas de rutina.

Los ejemplos de estas instrucciones de rutina incluyen; pedirle a vuestro hijo que lleve su taza a la cocina después de que haya terminado de tomar su leche o zumo, o pedirle que consiga un vaso si pide agua, etc.

Este tipo de instrucciones requieren cumplimiento, ya que le enseñan a vuestro hijo lo que vosotros queréis que haga y cuándo queréis que lleve a cabo la tarea respectiva. Estas instrucciones son buenas para potenciar las habilidades auditivas.

Vuestro hijo puede realizar las instrucciones de rutina en piloto automático, ya que la instrucción suele ser simple y se trata de cosas de rutina, es decir, las cosas que necesitan o hacen todos los días, como pedir agua o llevar su taza a la cocina después de haber terminado de tomar su leche /agua / zumo. Y debido a que el piloto automático de su hijo puede seguir este tipo de instrucciones, no son las mejores para mejorar el vocabulario y desarrollar el lenguaje.

  1. Instrucciones no rutinarias

Las instrucciones no rutinarias son más beneficiosas y es más probable que permitan aumentar el lenguaje de vuestro hijo, y este es el tipo de modelo en el que debéis centraros.

Con este tipo de instrucción, vuestro hijo realmente tendrá que participar y procesar todo lo que vosotros digáis para que pueda lograr lo que se le ha pedido.

La forma de dar esta instrucción es dar instrucciones «complejas y de varios niveles» que obligarán a su hijo a comprender todos los aspectos de esa instrucción. Por ejemplo, puede pedirle a su hijo que “vaya al segundo cajón de su dormitorio y consiga sus gafas para leer”. Este, por supuesto, no debería ser el lugar habitual donde guarda sus gafas de lectura. Esta instrucción obligará a su hijo a participar para descubrir qué es «segundo» y «cajón».

Otro ejemplo de instrucción no rutinaria podría ser “ve a la cocina y tráeme la taza azul y amarilla”. La taza azul y amarilla no debe ser la taza que su hijo está acostumbrado a traerle cuando le pide que le traiga una taza. De esa manera, su hijo tendrá que comprometerse para averiguar qué tipo de taza está pidiendo.

Instrucciones no rutinarias para desarrollar el lenguaje de vuestros hijos

Las instrucciones no rutinarias presentan buenas oportunidades para descubrir los tipos de palabras con las que vuestro hijo no está familiarizado.

Cuando le da una instrucción a su hijo y descubre que no puede ejecutarla, es un buen indicio de que hay una palabra o palabras en particular en ese comando con las que su hijo no está familiarizado. Luego podéis comenzar a enseñar esta palabra o palabras y cuando las enseñe, puede volver a probar con una instrucción.

Por ejemplo, si le dice a su hijo, «consígueme el mando” que está debajo de la silla» y él le da el que está debajo de la mesa, entonces probablemente se verá obligado a racionalizar que tal vez su hijo no entienda la palabra » debajo». Luego puede comenzar a enseñar esta palabra dando múltiples ejemplos o múltiples modelos de la palabra «debajo». Puede apilar las palabras, una tras otra, crear niveles de instrucciones y hacer que un niño haga cosas en varios pasos. Puede tirar la palabra «debajo» por todas partes, para que la próxima vez que dé la instrucción, su hijo pueda seguirla.  

Y para finalizar

El problema que encontramos en la mayoría de los hogares es que están muy orientados a la rutina. Muchas veces nuestros especialistas preguntan a los padres que vienen al centro, ¿su hijo sigue las instrucciones? Dicen «sí» y pueden dar un ejemplo como, «oh sí, de hecho, cada vez que suena un teléfono, saben a quién dárselo». Y estoy pensando, “El teléfono que suena es su mensaje y tienen muy buena memoria visual, por lo que saben a quién dar el teléfono”.

Esto no puede contarse como una instrucción que realmente puede desarrollar habilidades lingüísticas. Es posible que los padres desconozcan que su hijo SI puede seguir instrucciones, pero es posible que no conozcan el vocabulario específico para las diversas cosas que se les pide que traigan en casa. Pensad … los padres pocas veces os desviáis de los guiones establecidos en lo que se refiere a las palabras pronunciadas , ¡la mayoría de los hogares carecen de vocabulario novedoso! 

Dar instrucciones o comandos es una forma muy poderosa de hacer que vuestro hijo desarrolle habilidades lingüísticas. Por favor, comenzad y contadnos cómo va y escríbenos sobre cómo os va, una vez que hayaís leído este artículo.

¿Quieres una valoración con nuestras logopédas? Escríbenos en el siguiente formulario

← Volver

Gracias por tu respuesta. ✨


Imagenes-blog-15.jpg?fit=1200%2C600&ssl=1

El lenguaje en el Autismo

Uno de los rasgos más importantes del niño autista son las dificultades relacionadas con el lenguaje, ya que pueden suponer una ausencia total del habla o un parloteo del todo ininteligible.  Pero que un niño no hable, no significa que no se comunique.  Sabemos que existe un fuerte componente sensorial implicado en la dificultad de las personas con autismo para desarrollar un modelo de comunicación bidireccional y funcional. Estos factores relacionados con los desórdenes sensoriales, impactan fuertemente en la adquisición del lenguaje sobre todo en el caso de los niños, en el desarrollo intelectual, en la conducta y en la interacción social.

Es importante desarrollar y estimular la simbolización, ya que si el niño no accede a la simbolización; la creación del vínculo social y el desarrollo del trabajo educativo se verán afectados y ser casi imposible que se lleve a cabo con efectividad.

El trabajo con los niños autistas no está en el de imponer o hacer que se parezca a otro. Sino a acompañarlo, ya que su lenguaje ya dota de significado lo que necesitan es ayuda en cuanto a un orden, sistemas, estrategias y garantías. Necesitan construir una estabilidad y una organización que los planifique.  Dentro de esta organización, tenemos que tener en cuenta que los niños con TEA con sensibles y frágiles a los cambios bruscos e inesperados. Tenemos que crear un clima que contemple las necesidades del niño y facilite la anticipación de las propuestas y actividades.

Uno de los enfoques que tiene que coger la intervención es la de ensanchar las posibilidades de la comunicación, facilitando el descubrimiento u el uso de los diferentes lenguajes tales como; corporal, verbal, musical, plástico e iconográfico. Los niños con TEA en general tienden a tener más desarrollado el lenguaje visual y musical son dos componentes muy fuertes que pueden facilitar su desarrollo.

Es importante saber que no podemos estimular el lenguaje oral de igual manera en cada persona sino que será importante conocer los gustos, las habilidades y partir de aquí crear una programación individualizada y personalizada.

¿Existe una edad límite para que desarrolle el lenguaje verbal en el autismo?

No hay una edad límite para que el niño no llegue a hablar, ya que algunos estudios postulaban que a partir de los 6 años si no se había desarrollado el lenguaje este ya no florecería, a día de hoy esto sabemos que no es cierto. Podemos decir que en una edad más temprana, el cerebro tiene más plasticidad para poder aprender, hacer asociaciones, en definitiva un desarrollo más rápido. Esto quiere decir, que   partir de cierta edad puede haber más dificultades para los aprendizajes, pero no es imposible. Este hecho se sostiene a que cualquier persona puede aprender una lengua a cualquier edad; se podrá ver más limitado, pero no por ello menos funcional.

 

¿Cómo podemos fomentar la comunicación en niños con TEA?

Se usa el apoyo visual como forma de que el niño integre la información para poder asociarla a los aspectos sonoros de la palabra. Mostramos una imagen (perro) y reforzamos verbalmente. A medida que el niño aprende, se va extendiendo el número de palabras que se asocian a imágenes, hasta que llega un momento que el niño no requiere de la imagen y comprende perfectamente lo que se le dice. Incluso a generalizar.

Una vez el niño llega a los 6 años, aproximadamente, lo normal es iniciar el proceso de aprendizaje de la lectoescritura, que será un gran reforzador del lenguaje, ya que a medida que la comprensión lectora del niño aumenta, aumenta también su comprensión del lenguaje oral.

Algunas estrategias:

  • Anticipar toda la información necesaria, antes de realizar cualquier actividad.
  • Utilizar juegos de rol, para fomentar el tiempo de espera y el turno.
  • Disminuir el uso de las ecolalias (frases y sonidos de forma involuntaria), redirigirlas y darles un sentido funcional y comunicativo.
  • Tarjetas con fotografías de temas de agrado del niño o niña para poder desarrollar el léxico (palabras) y, a partir de aquí, ir construyendo frases.
  • Trabajar con tarjeta de temporalidad para crear diálogos y conversaciones. Hacer uso de secuencias temporales.
  • El ordenador, ya que es un recurso de agrado para la mayoría de niños, nos permitirá hacer actividades como jugar con el sintetizador de voz: el ordenador irá escribiendo y reproduciendo lo que el niño va diciendo, así recibe un feedback positivo.
  • Uso de un comunicador (SAAC). son formas de expresión distintas al lenguaje hablado, que tienen como objetivo aumentar (aumentativos) y/o compensar (alternativos) las dificultades de comunicación.