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Atención temprana: La clave del correcto desarrollo

El Libro Blanco de la Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana, define la Atención Temprana como:

«el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años, a sus familias y al entorno, que, desde una perspectiva interdisciplinar sanitaria, educativa y social, tiene por objetivo dar respuesta, lo más pronto posible y con carácter integral, a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños y niñas con trastornos en su desarrollo o con riesgo de padecerlos».

Esta definición destaca la importancia de abordar las necesidades de los niños y niñas desde una perspectiva interdisciplinaria, involucrando a profesionales de los sistemas sanitarios, educativos y sociales. En otras palabras, tratar de manera adecuada las necesidades de los niños, la familia y el entorno, y mejoras la prospección de un trastorno, o del riesgo de sufrirlo. Los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo, y la atención temprana precisamente busca proporcionar apoyo adicional en caso de dificultades.

¿Cuál es el principal objetivo y a qué niños va dirigida?

La relevancia de la atención temprana está en su capacidad para reducir o eliminar los efectos y limitaciones derivadas de las alteraciones del desarrollo. Los servicios de atención Temprana se pueden solicitar en casos de trastornos del desarrollo diagnosticados, retrasos significativos en el desarrollo identificados por profesionales cualificados, o situaciones de riesgo que puedan derivar en trastornos del desarrollo.

¿Por qué es tan importante?

‘Cuanto antes mejor’

Esta cita es aplicable a muchos aspectos de nuestra vida, y en cuanto el desarrollo de tu hijo no lo es menos. Es fundamental abordar estas dificultades lo más temprano posible, aprovechando la plasticidad cerebral y el potencial de desarrollo en los primeros años de vida. La atención temprana se presenta como una responsabilidad compartida para mejorar las perspectivas y capacidades de los niños y niñas.

Muchas personas creen que no, pero los expertos admiten que la evidencia es clara: cuanto antes se aborde, mejor son las prospecciones a largo plazo. Por ejemplo, si se trata de autismo, esperar que un niño ‘se pongo al día por sí mismo’ simplemente no funcionará. Actuar temprano puede ayudar al niño a comunicarse mejor, jugar y aprender. Además, puede prevenir la frustración que atañe el no haber desarrollado las habilidades comunicativas, para que no se conviertan en comportamientos más conflictivos.

En definitiva, cuanto antes se detecten los retrasos en el desarrollo y comience la intervención, mayores serán las posibilidades de que un niño alcance su mejor potencial.

 

  • Libro Blanco de la Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana (Mayo de 2000)

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Retraso en el desarrollo del lenguaje: Identificando las señales de alarma y las causas subyacentes

El desarrollo del lenguaje en la infancia es una etapa crucial para el desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales. Es por eso que, cuando ciertos hitos no se alcanzan, es vital reconocer las señales de alarma para abordar posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje. En este artículo exploraremos detalladamente las señales que podrían indicar dificultades y las diversas causas que podrían subyacer a estos desafíos.

Señales de Alarma: ¿Cuándo Preocuparse?

Desde los primeros meses hasta la niñez, existen señales específicas que podrían ser indicativas de retrasos en el desarrollo del lenguaje.

  • De 3 a 6 meses: muestra una sonrisa pobre, incapacidad para orientarse hacia la voz de la madre, no vocaliza.
  • A partir de los 6 meses: no usa el contacto visual, no responde con la mirada cuando se le llama por su nombre, no mira a los objetos cuando se le habla de ellos, no juega imitando gestos ni repite.
  • A partir de los 12 meses: no balbucea, no reconoce los nombres ‘papá’ y/o ‘mamá’, no reacciona a los juegos como el ‘quién soy’ o ‘cucú’, no intenta comunicarse usando gestos o palabras, no intenta pedir ayuda, vocabulario menor a 3 palabras. Hacia los 24 meses no hay construcción de frases sencillas, ni es capaz de entender órdenes sencillas con gestos indicativos.
  • A partir de los 2 años: vocabulario muy pobre, habla ininteligible, no comprende por completo lo que se le dice, no comprende: fuera, dentro, detrás o delante. No hace preguntas como: dónde, por qué, qué.

A medida que el niño crece, la falta de vocalización y comprensión a la hora de hablar, la relación pobre con otras personas, y la ausencia de juegos con otros podrían ser señales de alerta.

Causas Subyacentes: Explorando los Factores

Diversos factores pueden contribuir a los retrasos en el desarrollo del lenguaje. Condiciones neurológicas como la parálisis cerebral, trastornos del espectro autista, enfermedades neurológicas, y traumatismos cráneo-encefálicos son algunas de las posibles causas. Además, el entorno y la interacción social desempeñan un papel crucial pues la falta de estímulos y apoyo puede afectar significativamente el desarrollo lingüístico.

Intervención Temprana: Clave para el Éxito

Detectar de forma temprana estas señales de alarma es esencial para una intervención eficaz. Los profesionales de la salud, como logopedas y pediatras, son recursos valiosos en este proceso. Una vez identificadas las dificultades, la implementación de estrategias de apoyo personalizadas puede marcar una gran diferencia en el desarrollo lingüístico correcto.

El Papel Fundamental de la Familia: Apoyo y Comprensión

Por otra parte, la familia desempeña un papel central en el proceso de intervención. Padres y cuidadores deben estar atentos a estas señales y buscar orientación profesional si surge alguna inquietud sobre el desarrollo del lenguaje de sus hijos. Proporcionar apoyo emocional y participar activamente en las terapias son componentes cruciales para fomentar el progreso.

Por lo que, la identificación temprana de las señales de alarma y la comprensión de las causas subyacentes son pasos fundamentales para abordar los retrasos en el desarrollo del lenguaje. La colaboración entre profesionales de la salud y familias es esencial para equipar a cada niño con las herramientas necesarias para expresarse y comunicarse efectivamente en su entorno.

 

 


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¿Cómo cambiar tu vida con un simple test? Los beneficios del diagnóstico precoz en los trastornos del neurodesarrollo.

Los trastornos del neurodesarrollo constituyen un conjunto de condiciones que impactan el desarrollo cerebral y el funcionamiento cognitivo, emocional y social de las personas. Entre los trastornos más frecuentes se encuentran el autismo, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los trastornos del aprendizaje, el trastorno de la inteligencia límite y los trastornos del lenguaje.

Es esencial comprender que estos trastornos suelen tener una base tanto genética como ambiental, manifestándose desde la infancia o niñez temprana. Sin embargo, es común que no se detecten ni traten adecuadamente hasta la adolescencia o edad adulta, con posibles consecuencias negativas para el desarrollo y bienestar de los afectados y sus familias.

El diagnóstico temprano se revela crucial para intervenir de manera temprana y personalizada en los trastornos del neurodesarrollo, mejorando así el pronóstico y la calidad de vida de quienes los padecen. Los beneficios del diagnóstico precoz incluyen:

  1. Identificación de Fortalezas y Necesidades: Permite reconocer las fortalezas y necesidades individuales, facilitando la provisión de apoyo educativo, terapéutico y social adaptado a las características y potencialidades de cada persona.
  2. Desarrollo de Habilidades: Favorece el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, reduciendo los síntomas y dificultades asociadas al trastorno.
  3. Prevención de Problemas Secundarios: Contribuye a prevenir o minimizar problemas secundarios como el fracaso escolar, el aislamiento social, la baja autoestima, la ansiedad, la depresión o conductas disruptivas.
  4. Integración y Participación: Facilita la integración y participación de las personas con trastornos del neurodesarrollo en diversos ámbitos de la vida, como la familia, la escuela, el trabajo o la comunidad.
  5. Mejora del Bienestar: Mejora la satisfacción y el bienestar tanto de las personas afectadas como de sus familias, reduciendo el estrés asociado al cuidado y la atención de estas personas.

En contraste, el diagnóstico tardío o la falta de diagnóstico pueden tener repercusiones negativas, como:

  1. Acceso Limitado a Recursos: Dificulta el acceso a recursos y servicios especializados que podrían proporcionar una atención adecuada e intervención temprana.
  2. Retraso en el Desarrollo: Retrasa el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, agravando los síntomas y dificultades asociadas al trastorno.
  3. Aumento del Riesgo de Problemas Secundarios: Aumenta el riesgo de problemas secundarios, como el fracaso escolar, el aislamiento social, la baja autoestima, la ansiedad, la depresión o conductas disruptivas.
  4. Dificultades en la Integración: Dificulta la integración y participación en diferentes aspectos de la vida cotidiana.
  5. Impacto en el Bienestar: Disminuye la satisfacción y el bienestar de las personas con trastornos del neurodesarrollo y sus familias, aumentando el estrés asociado al cuidado y la atención.

En conclusión, la conciencia pública y la sensibilización de los profesionales son fundamentales para detectar e intervenir de manera temprana y personalizada en los trastornos del neurodesarrollo. Proporcionar los recursos y servicios necesarios es esencial para garantizar una atención de calidad y una inclusión social efectiva.


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Importancia de la Terapia Basada en Evidencia Científica para el Desarrollo de Infantes

El desarrollo infantil es un proceso crucial en la vida de cualquier niño. La capacidad de un niño para aprender, crecer y prosperar depende en gran medida de las intervenciones adecuadas y oportunas. Sin embargo, en la búsqueda de soluciones para abordar los desafíos del neurodesarrollo, nos encontramos con un peligro latente: las pseudoterapias. En este artículo, exploraremos la amenaza que representan estas prácticas y destacaremos la importancia de buscar ayuda en centros y profesionales especializados que empleen terapias basadas en evidencia científica.

Pseudoterapias y su peligro:

Las pseudoterapias son tratamientos que carecen de respaldo científico sólido y a menudo se basan en afirmaciones sin fundamentos sólidos. En el contexto del neurodesarrollo infantil, estas prácticas pueden abordar problemas como el autismo, el TDAH, el retraso en el desarrollo y más. El peligro radica en que, en lugar de ofrecer soluciones efectivas, estas terapias pueden perjudicar a los niños al desperdiciar tiempo y recursos preciosos.

Algunos ejemplos de pseudoterapias incluyen la terapia de quelación para el autismo, que ha demostrado ser ineficaz y potencialmente dañina (Rueda et al., 2019), la homeopatía, la acupuntura o la osteopatía, que también se han usado para tratar problemas de neurodesarrollo sin evidencia científica (García-Campayo et al., 2018).

Terapias basadas en evidencia científica:

En contraste, las terapias basadas en evidencia científica están respaldadas por investigaciones sólidas y han demostrado ser efectivas en la mejora del neurodesarrollo de los niños. Estas terapias se basan en estudios rigurosos y pruebas empíricas, y su objetivo es abordar las necesidades específicas de cada niño.

Algunas terapias basadas en evidencia que han demostrado resultados positivos en el desarrollo de niños con diversas condiciones de neurodesarrollo son:

  • La Logopedia, que es la disciplina que se ocupa de la prevención, evaluación, diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la comunicación humana, tanto oral como escrita, así como de las funciones orofaciales asociadas (Real Academia Nacional de Medicina, 2011). La logopedia ayuda a mejorar las habilidades lingüísticas, comunicativas y cognitivas de los niños, así como su autoestima y su integración social (Law et al., 2017).

 

  • La Terapia Ocupacional, que es la profesión que se dedica a facilitar la participación de las personas en las actividades de la vida diaria, mediante la promoción de la salud, la prevención de la discapacidad y la intervención en los problemas de ocupación (Asociación Española de Terapeutas Ocupacionales, 2019). La terapia ocupacional ayuda a mejorar las habilidades motoras, sensoriales, perceptivas y funcionales de los niños, así como su autonomía y su calidad de vida (Rodger & Ziviani, 2006).

 

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es una modalidad efectiva para abordar aspectos emocionales, de atención y conductuales en niños con trastornos del neurodesarrollo. Un enfoque dentro de la TCC que se utiliza comúnmente en este contexto es la Terapia de Juego Cognitivo-Conductual.

La Terapia de Juego Cognitivo-Conductual (Cognitive-Behavioral Play Therapy, CBPT) se centra en ayudar a los niños a identificar y modificar patrones de pensamiento y conducta disfuncionales. Esta terapia utiliza el juego como una forma de comunicación para que los niños comprendan y expresen sus emociones y pensamientos. Durante las sesiones, el terapeuta trabaja con el niño para explorar y modificar pensamientos negativos y comportamientos problemáticos. Por ejemplo, un niño con TDAH puede aprender estrategias para mejorar la atención y la autorregulación emocional.

La elección del centro adecuado:

La elección de un centro especializado en el neurodesarrollo es crucial para garantizar que los niños reciban terapias basadas en evidencia. Los padres deben buscar profesionales colegiados con experiencia en estas terapias y que estén comprometidos en aplicar métodos respaldados por la ciencia.

Es fundamental comprender que el tiempo es esencial en el desarrollo infantil, y buscar ayuda en centros especializados con terapias basadas en evidencia puede marcar la diferencia en la vida de un niño.

Casos de éxito:

Para ilustrar la efectividad de las terapias basadas en evidencia, compartimos historias reales de niños que han experimentado mejoras significativas en su desarrollo gracias a la intervención temprana y adecuada. Estas historias demuestran que cuando se eligen terapias basadas en evidencia y se recibe apoyo en centros especializados, los niños tienen un gran potencial para alcanzar su máximo desarrollo.

  • Ana, de 6 años, fue diagnosticada con TDAH a los 5 años. Sus padres buscaron ayuda en un centro especializado en el neurodesarrollo, donde le realizaron una evaluación neuropsicológica y le propusieron un plan de intervención personalizado. Ana recibió terapia ocupacional y apoyo psicopedagógico durante un año, y mejoró significativamente su atención, su memoria, su organización y su rendimiento escolar. Sus padres están muy contentos con los progresos de su hija y siguen trabajando con los profesionales para reforzar sus habilidades (García et al., 2020).

 

  • Luis, de 3 años, fue diagnosticado con retraso en el desarrollo a los 2 años. Sus padres solicitaron ayuda en un centro especializado en el neurodesarrollo, donde le realizaron una evaluación multidisciplinar y le ofrecieron un plan de intervención adaptado a sus necesidades. Luis recibió logopedia y terapia ocupacional durante un año, y consiguió mejorar su lenguaje, su motricidad, su percepción y su autonomía. Sus padres están muy orgullosos de los logros de su hijo y mantienen una estrecha colaboración con los profesionales para estimular su desarrollo (García et al., 2020).

En resumen, las pseudoterapias representan un peligro real para el desarrollo de infantes, ya que carecen de base científica y pueden ser ineficaces o incluso perjudiciales. Para brindar a nuestros hijos la mejor oportunidad de un desarrollo saludable, es esencial evitar estas prácticas y buscar ayuda en centros especializados, como e-therapykids que cuenta con un grupo de terapeutas colegiados con diferentes enfoques de especialización basado en evidencia científica.

El futuro de vuestros hijos depende de la elección informada que hagamos para su atención y desarrollo.

  • Landreth, G. L. (2012). Play Therapy: The Art of the Relationship. Routledge
  • Asociación Española de Terapeutas Ocupacionales. (2019). ¿Qué es la terapia ocupacional? Recuperado de https://aeto.es/que-es-la-terapia-ocupacional/
  • García, M., Pérez, J., Sánchez, L., & Rodríguez, A. (2020). Efectos de las terapias basadas en evidencia en el neurodesarrollo de niños con autismo. Revista de Neurología, 70(3), 89-96.
  • García-Campayo, J., Navarro-Gil, M., Andrés, E., Montero-Marin, J., López-Artal, L., & Demarzo, M. (2018). Validity of the Spanish version of the Fadogia Scale (Fadogia-Sp) to measure pseudoscientific thinking among health professionals. PloS one, 13(4), e0196539.

Law, J., Lee, W., Roulstone, S., Wren, Y., Zeng, B., & Lindsay, G. (2017). What works for children and young people with speech, language and communication needs. London: Department for Education1


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El verano puede ser un buen momento para diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y trastornos del aprendizaje en niños y adolescentes por varias razones:

  1. Disponibilidad de tiempo: Durante las vacaciones de verano, los niños y adolescentes suelen tener más tiempo libre, lo que permite realizar evaluaciones más extensas y detalladas. Los profesionales de la salud también pueden disponer de más tiempo para llevar a cabo las evaluaciones sin la presión del horario escolar.
  2. Menos estrés y ansiedad: Al no estar en medio del ajetreo escolar, los niños y adolescentes pueden sentirse menos estresados y ansiosos durante las evaluaciones. Esto puede ayudar a obtener resultados más precisos y evitar que los niveles de ansiedad afecten negativamente los resultados de las pruebas.
  3. Mayor disponibilidad de profesionales: Algunos profesionales de la salud pueden tener una agenda más flexible en verano debido a que la demanda de servicios puede disminuir en comparación con el período escolar. Esto puede facilitar el acceso a especialistas en neurodesarrollo y trastornos del aprendizaje.
  4. Evaluación holística: Las evaluaciones para trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje suelen requerir la participación de diferentes profesionales, como psicólogos, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, entre otros. En verano, puede ser más fácil coordinar a estos especialistas para llevar a cabo una evaluación integral y multidisciplinaria.
  5. Preparación para el próximo año escolar: Obtener un diagnóstico durante el verano permite a los padres y cuidadores tener tiempo para prepararse para el próximo año escolar. Pueden buscar recursos educativos, adaptaciones o terapias necesarias para apoyar al niño o adolescente en su desarrollo y aprendizaje.
  6. Seguimiento y tratamiento oportuno: Si se diagnostican trastornos del neurodesarrollo o del aprendizaje en verano, se puede comenzar con el tratamiento o intervención lo antes posible. Esto significa que el niño o adolescente puede recibir apoyo adecuado desde el inicio del nuevo año escolar.
  7. Tambien el verano es un buen momento para diagnosticar porque los padres tienen mayor disponibilidad de vacaciones: Durante el verano, muchos padres tienen más flexibilidad en sus horarios laborales y pueden dedicar más tiempo a acompañar a sus hijos en evaluaciones y citas médicas. Esto facilita la participación de los padres en el proceso de diagnóstico y permite una comunicación más cercana con los profesionales de la salud.
  1. Menor carga académica: Durante el período escolar, los niños y adolescentes pueden estar abrumados con las demandas académicas y extracurriculares, lo que puede dificultar la identificación temprana de los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje. Durante el verano, sin la presión de las tareas escolares, es más probable que se observen patrones de comportamiento y dificultades de aprendizaje con mayor claridad.
  2. Evaluaciones más completas: Al no tener restricciones de tiempo escolar, los profesionales de la salud pueden realizar evaluaciones más exhaustivas y detalladas. Esto puede incluir pruebas psicológicas, observaciones en entornos naturales y recopilación de información de múltiples fuentes, lo que proporciona una imagen más completa de las fortalezas y dificultades del niño o adolescente.
  3. Transiciones escolares: El verano suele ser un período de transición entre grados escolares o etapas educativas. Diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje durante este tiempo permite a los profesionales de la salud proporcionar recomendaciones y apoyo específicos para el próximo año escolar. Esto puede incluir adaptaciones curriculares, terapias especializadas o programas de intervención temprana.
  4. Acceso a servicios y recursos: Al diagnosticar los trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje durante el verano, se puede iniciar el proceso de acceso a servicios y recursos antes del inicio del año escolar. Esto puede incluir la derivación a terapeutas, programas de intervención temprana, grupos de apoyo o servicios educativos especializados.

Es importante recordar que la decisión de realizar evaluaciones y diagnósticos debe basarse en la evaluación individualizada de cada niño o adolescente y en la recomendación de profesionales de la salud especializados en el neurodesarrollo y los trastornos del aprendizaje. Destacamos que cada caso es único, y el diagnosticar en verano, puede o no ser el momento óptimo para realizar una evaluación. Siempre dependerá de las circunstancias individuales de cada niño o adolescente.


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La alimentación,

desempeña un papel fundamental en el desarrollo y funcionamiento del cerebro de los niños. Una NUTRICIÓN adecuada proporciona los nutrientes esenciales que el cerebro necesita para crecer, desarrollarse y funcionar correctamente. Aquí hay algunas formas en las que la alimentación puede afectar el cerebro y el neurodesarrollo de los niños:

1. Desarrollo cerebral:

Durante los primeros años de vida, el cerebro de un niño experimenta un rápido crecimiento y desarrollo. Los nutrientes como los ácidos grasos omega-3, el hierro, el zinc, las vitaminas del complejo B y otros nutrientes esenciales son fundamentales para la formación de nuevas conexiones neuronales y el desarrollo adecuado del cerebro.

2. Funcionamiento cognitivo:

Una alimentación equilibrada y rica en nutrientes puede influir en el rendimiento cognitivo de los niños. Los nutrientes como las vitaminas, los minerales y los antioxidantes contribuyen al funcionamiento óptimo del cerebro y pueden mejorar la memoria, la atención, el enfoque y otras habilidades cognitivas.

3. Concentración y atención:

Algunos alimentos pueden afectar la concentración y la atención de los niños. Por ejemplo, los alimentos ricos en azúcar y los alimentos altamente procesados ​​pueden causar picos y caídas en los niveles de glucosa en sangre, lo que puede afectar negativamente la concentración y el enfoque. Por otro lado, una alimentación equilibrada con alimentos ricos en nutrientes puede promover una atención más sostenida y una mejor concentración.

4. Estado de ánimo y emociones:

Existe una estrecha relación entre el cerebro y el estado de ánimo. Algunos estudios sugieren que una dieta equilibrada y rica en nutrientes puede tener un impacto positivo en el estado de ánimo y ayudar a reducir el riesgo de trastornos del estado de ánimo en los niños.

Es importante destacar que la alimentación es solo uno de los muchos factores que influyen en el neurodesarrollo y el funcionamiento del cerebro. Otros factores, como la genética, el entorno, la estimulación temprana y el cuidado general, también desempeñan un papel importante. Siempre es recomendable buscar el asesoramiento de profesionales de la salud, como pediatras o nutricionistas, para obtener pautas específicas sobre la alimentación adecuada para promover un óptimo neurodesarrollo en los niños.

Nutricionista Clínica: Sindia Linares Castellanos

Si quieres una consulta o una valoración nutricional, no dudes en contactarnos cumplimentando el siduiente formulario.

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Pautas Sensoriales para la escuela y el hogar

Antes de daros unas pautas sensoriales que podéis tener en cuenta para trabajar con vuestros hijos es importante que entendáis el significado del procesamiento sensorial y que dificultades pueden presentar los niños cuando está alterado. Al final del artículo tenéis el material para descargar

Procesamiento Sensorial

El procesamiento sensorial es la capacidad de recibir, organizar, interpretar y priorizar la información sensorial.

La información sensorial es recibida por nuestro cerebro a través de los sistemas sensoriales y responde adecuadamente. Toda esta información debe organizarse e interpretarse para que los niños puedan actuar en consecuencia. Cuando hay alteraciones en el procesamiento sensorial los niños/as o adolescentes pueden experimentar:

  • Participación reducida en las actividades de la vida
  • Deterioro de la autoestima y aumento de los niveles de
  • Mayores niveles de frustración.
  • Dificultades con la autorregulación.

La participación reducida en experiencias sensoriales puede limitar las oportunidades de aprendizaje de un niño. Los niños aprenden sobre su mundo a través de la exploración activa y la experimentación con sus entornos.

Sensibilidad

Búsqueda
Los niños pueden tener miedo o evitar ciertas sensaciones.

 

Los niños buscan cantidades de información sensorial superiores a la media (más intensas)

 

Por ejemplo , ruidos fuertes inesperados: anuncios de la escuela/campana de la escuela

 

Por ejemplo, caerse intencionalmente o chocar contra objetos.

Podemos encontrar niños en cualquiera de las dos categorías para cada uno de los sistemas sensoriales

Dificultades comunes de procesamiento sensorial

 Visual: no le gustan las luces brillantes, se siente abrumado o distraído por demasiada información visual o puede tomar más información visual de lo común para reaccionar, como la búsqueda de entornos brillantes, destellos, reflectantes y objetos giratorios.

Auditivo: reacciona fuertemente a ruidos fuertes o inesperados, o se distrae con ruidos de fondo.

Táctil: no le gusta tocar ciertas texturas, las etiquetas en la ropa pueden ser incómodas o buscan oportunidades para sentir texturas en manos/pies u otras partes del cuerpo, como por ejemplo estar sin calcetines.

Propiocepción (conciencia del cuerpo): disfruta saltando y chocando, chocando con otros disfruta siendo apretado/aplastado.

Vestibular (movimiento): necesita moverse constantemente, no puede quedarse quieto, se mece o se mueve inquieto en la silla.

Desde el área de integración sensorial os damos una serie de pautas sensoriales que podéis tener en cuenta para ayudar a vuestros hijos o alumnos:

Estrategias Sensoriales

 Sensibilidad Visual

 Disminuya la entrada visual y minimice el desorden visual

  • Coloque al niño cerca del maestro
  • Asegúrese de que el escritorio del aula y el escritorio de su habitación esté limpio y claro; con solo los materiales necesarios.
  • Defina el espacio visual y manténgalo siempre ide la misma forma.
  • Examine el tipo de luz en su habitación y coloque una iluminación suave o luz tenue
  • Proporcione gafas de sol, si el niño es hipersensible a la luz solar

Estrategias de búsqueda visual:

Construya juguetes que brinden información visual en las actividades de juego funcional:

  • Burbujas
  • Lámparas de lava
  • Varitas de purpurina
  • Luces estroboscópicas
  • Juguetes con destellos brillantes
  • Peonzas
  • Caleidoscopio
  • Molinetes
  • Globos

Sensibilidad auditiva:

 Eliminar las fuentes de ruido impredecible en casa y en el aula de clases.

  • Siente al niño cerca de la maestra o maestro y lejos de la puerta/pasillo.
  • Proporcionar auriculares o tapones para los oídos con cancelación de ruido.
  • Proporcionar acceso a un espacio para un retiro tranquilo si el niño muestra signos de sobreexcitación. En el espacio de retiro tranquilo debería haber artículos para calmar los sentidos (silla con forma de puf, almohadas, animales de peluche, libros).

Los horarios y temporizadores visuales son útiles para proporcionar previsibilidad y disminuir la ansiedad.

Sensibilidad táctil:

 Fomentar la exploración de nuevas texturas al ritmo del niño

  • Contenedores táctiles: harina de maíz, avena, agua, arena, lentejas.
  • Búsqueda del tesoro: esconde objetos pequeños en Play­Doh o contenedores táctiles.
  • Dibujar/imprimir: en pintura para dedos, espuma de jabón o crema de afeitar.
  • Bolsa/libro: diferente texturas
  • Incorpore juguetes de goma que brinden información táctil en actividades de juego funcional:
  • Masilla tonta
  • Pelotas antiestrés
  • Juguetes blandos/blandos/elásticos

 Sensibilidad propioceptivas y búsqueda vestibular:

Las actividades de descanso sensorial se pueden incorporar durante la jornada escolar, los fines de semana o en la vacaciones del niño/a, para proporcionar la información sensorial que él o ella necesita. Estos pueden realizarse antes de las tareas más exigentes y distribuirse a lo largo de todo el día.

Actividades en espacios cerrados

  • Monopatín: empujar con los brazos/piernas
  • Actividades con balones terapéuticos: subir y bajar saltando en posición sentada
  • Llevar una mochila pesada o sacos de pesas en los hombros o cabeza.
  • Saltar en un trampolín
  • Mecedora

Actividades al aire libre

  • Colgarse de las barras de trepar
  • Jugar a trepar en el parque o el espacio de patio y recreo en la escuela
  • Lanzar/patear o empujar una pelota de ejercicio grande

Equipo Sensorial básico propioceptivo que pueden tener en casa o en la escuela

  • Trampolín
  • Tabla de patinete
  • Pelota de ejercicio
  • Mochila pesada o sacos de pesas
  • Taburete en T o en S
  • Pelota en forma de cacahuete
  • Silla de pelota
  • Mecedora o columpio
  • Cojín de cuña
  • Cojín vibratorio o con pichos suaves

Para más pautas sensoriales, no dudéis en suscribirte a nuestro blog y poder obtener más material descargable. CLICA PARA DESCARGAR

pautas sensoriales


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PREMATURIDAD Y DESARROLLO MOTOR

Un bebé prematuro es aquel que ha nacido antes de las 27 semanas de gestación y/o con un peso inferior a los 2500 gramos y se clasifican en tres tipos según las semanas de gestación:

–          Prematuros moderados a tardíos (de 27 a 32 semanas de gestación)

–          Muy prematuros (entre 32 y 28 semanas de gestación)

–          Prematuros extremos (inferior a 28 semanas de gestación)

Nacer prematuro implica que todos los sistemas y órganos del cuerpo se encuentran inmaduros y esto conlleva un riesgo más elevado de mortalidad, de padecer enfermedades asociadas o de desarrollar algún tipo de discapacidad.

Normalmente, a menor edad gestacional (semanas de embarazo con las que ha nacido el niño), mayor probabilidad de desarrollar complicaciones y trastornos importantes que requieran de cuidados médicos especiales.

Los niños prematuros pueden presentar trastornos graves que generalmente se diagnostican durante los dos primeros años de vida, como la parálisis cerebral, la discapacidad intelectual, la ceguera o la sordera. Asimismo, pueden desarrollar trastornos más leves como discapacidades de aprendizaje y problemas de conducta que se pueden manifestar durante toda la fase de crecimiento.

No obstante, el desarrollo de cada niño es único y la evolución que tenga durante los primeros meses será importante para establecer un pronóstico.

Edad cronológica y edad corregida

Es importante destacar que el desarrollo de un niño prematuro, en la mayoría de los casos, no será igual que el desarrollo típico de un niño nacido a término. Es por eso, que con los bebés prematuros se utiliza la edad corregida:

–          Edad corregida: es la edad que tendría el niño si hubiese nacido a las 40 semanas de gestación.

–          Edad cronológica: es la edad que tiene el niño desde el nacimiento, sin tener en cuenta la edad gestacional al nacer.

Para determinar pautas de desarrollo y crecimiento, especialmente hasta los dos años de vida del niño, se hace referencia a la edad corregida.

Desarrollo motor típico en niños nacidos a término:

Determinar un patrón de desarrollo motor normal o estándar es complejo, ya que el desarrollo de cada niño no es idéntico, pero se han detectado unas etapas comunes en la mayoría de niños con desarrollo motor típico:

–          Control de cabeza: 2-3 meses

–          Inicio de la manipulación: 3 meses

–          Inicio de sedestación (sentarse): 7-9 meses

–          Volteo: 6-8 meses

–          Inicia posición de gatas: 8 meses

–          Gateo: 9-11 meses

–          Caminar: 12-18 meses

–          Autonomía motriz y funcional: 18 meses

 Desarrollo motor en un niño prematuro

Los niños prematuros que no han sufrido ningún tipo de alteración adicional (parálisis cerebral, trastornos sensoriales, discapacidad intelectual, etc.), es frecuente que logren un desarrollo motor adecuado, aunque a un ritmo más lento, necesitando más tiempo para conseguir los hitos motores a pesar de tener en consideración la edad corregida.

Esto no significa que tengan algún problema de base, solo que tardan más de lo esperado normalmente en dominar esa habilidad motora. No obstante, cuando cierta habilidad no se adquiere dentro de ese periodo de tiempo o se adquiere con grandes dificultades, se puede sospechar de un retraso motor.

Signos de alerta Para detectar si el desarrollo es adecuado, es importante tener en cuenta los siguientes indicadores:

3 meses –          No fija mirada ni sigue objetos en movimiento

–          Tiene dificultad para levantar la cabeza en posición boca abajo o en vertical

–          Piernas rígidas con poco o sin movimiento

–          Tiene las manos siempre cerradas y con el pulgar dentro los dedos

 

  

6 meses

–          No inicia el volteo hacia los dos lados

–          No retiene objetos que se le ponen en la mano

–          Está muy pasivo

9 meses –          No se aguanta sentado sin apoyo

–          Solo usa una parte del cuerpo para moverse

–          No se arrastra

–          No se pasa manipula objetos

  

12 meses

–          No gatea

–          No se pone de pie cogido a un mueble u objeto

–          No se sienta solo sin ayuda

 18 meses –          No camina solo

–          No se pone de pie sin ayuda

–          No realiza la pinza con los dedos

 24 meses –          Falta de fluidez, torpeza y desequilibrio al caminar

–          No se levanta del suelo sin ayuda

Estos ítems son tan solo una guía y pueden tener una o diferentes causas. Para especificar cualquier alteración o retraso motor, es imprescindible consultar al profesional especializado, ya que son las personas capacitadas para realizar una valoración más extensa y reconocer si el niño presenta un retraso motor en su desarrollo.

¿Cómo interviene la fisioterapia pediátrica en el desarrollo de los niños prematuros?

La fisioterapia pediátrica se centra en asesorar, prevenir y/u ofrecer tratamiento a aquellos niños que pueden presentar un retraso en el desarrollo u otras enfermedades o alteraciones. En el caso de niños prematuros, es importante detectar e intervenir de manera temprana si presentan signos de alarma en su desarrollo. De esta manera, se pretenden minimizar o resolver los trastornos que puedan aparecer y prevenir futuras complicaciones.

También es importante acompañar y enseñar a la familia, resolver sus dudas y dar estrategias, ya que son quienes pasan más tiempo con el bebé y pueden aplicar los objetivos terapéuticos y favorecer su desarrollo.

La mejor manera de estimular al bebé será jugando, aportando nuevas experiencias, potenciando así su aprendizaje y la adquisición progresiva de sus capacidades. Es importante que se favorezca su autonomía a medida que va creciendo para que pueda descubrir su entorno.

Finalmente, remarcar que el desarrollo y la evolución de cada niño es único. Ante cualquier sospecha o signo de alarma, es necesario realizar una evaluación y valoración por parte del equipo de profesionales correspondiente para determinar si el niño presenta algún tipo de problema en su desarrollo.

Tienes dudas y quieres hablar con un especialista no dudes en escribirnos.

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👉Cómo hacer un seguimiento semanal de los hábitos y rutinas de niños de 5 a 9 años y que se sientan contentos por sus logros.

Descárgate la cartelera de Hábitos y Rutinas diarias y la cartelera motivadora, en el siguiente Cartelera Imprimible de Hábitos y rutinas diarias 5-9 años imprímela y la plastifica.🖨️ Puedes imprimirla en formato A3.

Pautas para hacer un seguimiento semanal de los hábitos y rutinas de los más pequeños de la casa; como motivarles y como celebrar sus logros.

1️⃣ Presentamos la cartelera de hábitos y rutinas diarias. Les explicamos todas las rutinas de cada día y le decimos que al final de la semana obtendremos un premio. El niño escogerá el premio de la semana o lo diseñará con sus padres.

PUEDE RECOMPENSAR A SUS HIJOS CON BUENAS EXPERIENCIAS. ESTO LES AYUDARÁ A APRENDER QUE LA FELICIDAD RADICA EN ENRIQUECER LAS EXPERIENCIAS MÁS QUE LAS POSESIONES MATERIALES. Un buen ejemplo de premio es invitar a un amigo a merendar una tarde del fin de semana o hacer una excursión a la montaña y jugar al pilla pilla.

En el material hay fichas para recortar con frases motivadoras y ejemplos de premios.

2️⃣ Le explicaremos que antes de ir a dormir comprobaremos cuántas de las tareas realizaron a los largo del día.

3️⃣ Revisamos la lista; marcamos las rutinas realizadas durante el día y contamos para saber si hemos realizado por lo menos 13 o 14 rutinas, de un total de 14.

4️⃣ Si el niño ha conseguido 13 o 14 colocamos una ❎ en la cara contenta. (Hoja de motivación) 👉   Cartelera Imprimible de Hábitos y rutinas diarias 3-6 años (1)

5️⃣ Si el niño ha conseguido entre 9 y 13 colocamos ❎ en la cara regular y le diremos mañana lo haremos mejor, le damos un abrazo y un beso. (Hoja de motivación)

6️⃣ Si el niño ha conseguido menos de nueve colocamos ❎ en la cara triste y le diremos mañana lo haremos mejor. Explicamos nuevamente la importancia de las rutinas y los premios del fin de semana, le damos un abrazo y un beso. (Hoja de motivación)

7️⃣ El día viernes por la tarde revisaremos la hoja de motivación y veremos cuántas caras verdes y amarillas encontramos. Si tenemos por lo menos 3/5 la primera semana y 4/5 segunda semana. El niño puede tener el premio, pero haciendo énfasis que a partir de la tercera semana será importante conseguir cinco caras verdes, para obtener los premios.

En caso de que el niño/a no cumple los objetivos la primera semana y tiene solo una o dos caras contentas, hablaremos con él o ella y le explicaremos porque no obtendrá el premio. Pero sin embargo haremos algo especial por su esfuerzo. Es importante abrazarle, besarle después de la explicación y demostrarle que no estáis enfadados.

Es importante hacer énfasis durante el fin de semana sobre la importancia de seguir la cartelera de los hábitos y rutinas diarias. Abrazarle, besarle y demostrarle cariño es muy importante, al igual que hacer énfasis en que le ayudaréis a conseguir el objetivo la semana siguiente.

Esta cartelera la puedes usar durante uno o dos trimestre, de esta forma los niños interiorizan las rutinas diarias y se hacen más independientes. Pasado el trimestre o semestre la puedes eliminar porque ya no la necesitaran.

Es importante explicarles que la cambias o la retiras porque se están haciendo mayores y más responsables y están muy contentos por ese gran avance.

LAS HÁBITOS Y LAS RUTINAS DIARIAS AYUDAN A LOS PADRES Y A LAS FAMILIAS A TENER MÁS TIEMPO PARA COMPARTIR CON LOS NIÑOS, LA PAREJA, EL TRABAJO Y LOS AMIGOS; AYUDAN A PREVENIR ESTADOS DE ANSIEDAD Y ESTRÉS INFANTIL; PERMITE A LOS PADRES DISFRUTAR TIEMPO DE CALIDAD Y A DISFRUTAR DE LOS PEQUEÑOS MOMENTOS.


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La llegada de un hijo es uno de los momentos más maravillosos e inolvidables que experimentan las mujeres y hombres cuando son padres. Sin embargo la llegada del nuevo miembro de la puede generar momentos de ansiedad.

La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo al estrés. Es un sentimiento de miedo o aprensión por lo que está por venir. Una entrevista de trabajo, dar un discurso, o la llegada de un hijo, por ejemplo.

Cuando los padres tienen un hijo con un retraso en el desarrollo y no saben cuál es la causa del retraso, por falta de un diagnóstico; o está diagnosticado con una enfermedad o un trastorno que puede traer consigo una discapacidad; muchos de estos padres con el tiempo desarrollan trastornos de ansiedad o episodios recurrentes de ansiedad parental.

En algunos casos si los sentimientos de ansiedad son extremos; duran más de seis meses y están interfiriendo con su vida, es posible que que se convierta en un trastorno de ansiedad.

Algunos signos un trastorno de ansiedad se manifiestan con:

  • inquietud y una sensación de estar «al límite»
  • sentimientos incontrolables de preocupación
  • mayor irritabilidad
  • dificultades de concentración
  • dificultades para dormir, como problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido
  • ingesta excesiva de alimentos hiper calóricos y fuera de horarios habituales de comida.

Un trastorno de ansiedad puede interrumpir el desarrollo normal de las actividades de la vida diaria como el trabajo, la relación de pareja, las relaciones sociales y la relación con los hijos. En ocasiones la propia ansiedad de los padres es traspasada a sus propios hijos.

Lo que plantea una pregunta ¿buscan ayuda terapéutica los padres cuando se enfrentan a situaciones que generan ansiedad parental? ¿Será que los padres no están al tanto de que su propia ansiedad puede verse reflejada en sus hijos? ¿puede que el cansancio, culpa y falta de apoyo rompan la relación de pareja o la relación familiar?

Muchos padres se sienten culpables por las patologías de sus hijos y ansiosos por la incertidumbre del qué pasará, el qué dirán y cómo se presentará el futuro. Además existe la tendencia social de estigmatizarlos como culpables del autismo, de los trastornos alimentarios, de los retrasos mentales; por nombrar algunos ejemplos.

Lo cierto es que los padres no son culpables de las enfermedades o retrasos de sus hijos, simplemente ha pasado y deben aprender a vivir con ello.

La ansiedad viaja en las familias que tienen hijos con una discapacidad una enfermedad o un trastorno y cuando decimos que “la ansiedad viaja en las familias, es porque es contagiosa: de cónyuge a cónyuge, de hijo a padre, y especialmente de padre a hijo». Más de la mitad de los niños que viven con un padre ansioso terminan cumpliendo con los criterios de un trastorno de ansiedad.

Por esta razón, es muy importante cuidar la salud mental de los padres y recomendamos acudir a un profesional para que les ayude a mitigar los estados de ansiedad ante situaciones miedo o incertidumbre.

¿Has sufrido una crisis de ansiedad al enterarte que tu hijo tiene una enfermedad, un trastorno o un retraso del desarrollo?

¿Has recibido ayuda terapéutica para mitigar los estados de ansiedad parental?

Si no has recibido ayuda, búscala. Consulta con un profesional… No dejes que la ansiedad interfiera en tu vida diaria.

Y nuestro consejo es: Cuida tu salud mental, para cuidar la salud de tu hijo…

 

Yarubay Rebeca Linares Castellanos

Socióloga